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Etapa 17 Galisteo - Oliva de Plasencia


VÍA DE LA PLATA

Salgo de Galisteo hacia el puente medieval que se eleva sobre el río Jerte.
Los diez primeros kilómetros son por asfalto, la mitad para llegar a Aldehuela del Jerte y el resto hasta Carcaboso. A la derecha nos acompaña el río Jerte, afluente del Alagón que da nombre a Aldehuela del Jerte, la primera localidad que encontramos en el día de hoy.







Aldehuela del Jerte es una pequeña localidad de la zona norte de la provincia de Cáceres, uno de los municipios que componen la comarca del Valle del Alagón. Se asienta en una penillanura con suaves colinas; su paisaje, típico de la zona de regadío, viene determinado por la abundante vegetación y prados verdes, en los que se cultiva, sobre todo, pimiento de gran calidad para la fabricación de un pimentón de gran prestigio.
En la plaza Mayor de Aldehuela del Jerte se encuentra la iglesia parroquial de San Blas, construida en mampostería en los siglos XVII y XVIII. Consta de una sola nave y su elemento más destacable es la torre campanario, que luce en su cara sur el escudo de armas de los señores de Lara.
En su interior las imágenes de San Blas, patrón de la localidad y San Antonio, además hay otra talla policromada de la Virgen de la Encina del siglo XVI.



El tránsito por Aldehuela se hace breve, pronto reanudamos camino continuando por la carretera, aún nos esperan otros cinco kilómetros de asfalto para llegar a la siguiente referencia, Carcaboso, al que accedemos cruzando la carretera EX - 370.
Se nos hace obligatorio una parada para desayunar, ya que hasta el momento no lo hemos podido hacer. Paramos en el bar Ruta de la Plata, situado junto a la carretera que lleva a Plasencia, un local muy frecuentado por peregrinos.
El dueño del establecimiento me ofrece un consejo para hacer la ruta, por lo visto hay un pequeño atajo que nos ahorraría unos kilómetros.


Carcaboso deriva de cárcava que el diccionario de la RAE define en su primera acepción como: "hoya o zanja grande que suelen hacer las avenidas de agua". En una hoya natural debió de asentarse el núcleo original de población, en torno al siglo XIII y como lugar de paso entre Plasencia y Montehermoso.

Después de nuestro desayuno en el bar la Ruta nos adentramos por la calle La Iglesia, por donde pasa la Vía de la Plata. En el pórtico de la iglesia de Santiago Apóstol, del siglo XVI, hay varias columnas miliarias romanas de la época de los emperadores Trajano y Adriano.
A la derecha de la portada de la Iglesia se han colocado tres miliarios, CII, CIII y CX, que nos recuerdan que por allí pasaba la Calzada Romana y que formaban parte de casas del pueblo a modo de pilares. En uno de estos miliarios puede leerse la inscripción:

IMP. CAESAR DIVI. TRAIANI. PAR THICI. F. DIVI. NER. VAE. NEPOS. TRAIA NVS.
HADRIANUS AVG. PONTIF. MAX. TRIB. POT. V. COS. CII RESTITVIT CIII

(El emperador César Trajano Adriano, hijo del Divo Trajano, vencedor de los Parthos y nieto del Divo Nerva Augusto por la potestad tribunicia quinta vez cónsul… hizo esta reparación, siendo el presente miliario el 102).

Esta población ha mantenido muchas tradiciones, como las fiestas de la Cruz Bendita, que se celebra el primer domingo de mayo y la festividad de los patrones 'San Jovita y San Faustino', los dias 20 y 21 de Septiembre. O la costumbre de tirar la malla, que consiste en que los novios tienen que romper a pedradas un cántaro con flores de malla que las mozas lanzan al río.




Al finalizar la calle de la Iglesia giramos a mano izquierda hasta la Plaza de España y salimos de ella por la derecha, por la calle Pozo saliendo así de esta localidad.

Ya en camino de tierra, por fin, continuamos hasta un punto donde tendremos que elegir por donde queremos continuar. Podemos seguir de frente siguiendo las flechas amarillas marcadas en la pared de la acequia, alternativa más rápida, o hacer caso al cubo de granito H1 que muestra una marca amarilla y nos desvía por la derecha. Las flechas no respetan el trazado histórico y sí el H1 que nos dirige hasta él. Ambas opciones son válidas.
Decidimos coger el trazado histórico desviándonos a la derecha, y tras dar un pequeño rodeo recuperamos la dirección norte girando a la izquierda junto a un secadero, una larga acequia a nuestra derecha nos acompaña unos kilómetros, un rebaño de oveja aún parecen dormidas a pesar de ser las diez de la mañana, por lo visto no son mucho de "madrugones", algo mas adelante la tierna imagen de unas yeguas con sus hermosos potrillos que corretean sobre el verde prado atentos a nuestro paso por el Camino.






Durante los próximos dos kilómetros y medio avanzamos por una pista, rodeados de ganado vacuno que tras unas alambradas campa a sus anchas, nos llama siempre al atención la curiosidad que prestan los terneros a nuestro paso. Un gran número de nidos de cigüeñas están apostados en lo altos de unos palos colocados por los amigos de estas aves, en esta zona particularmente se les tiene en gran estima. 




Continuamos nuestro camino abriendo y cerrando cancelas a nuestro paso. Mas tarde llegamos a una carretera de servicio, que seguimos a mano izquierda para abrir, pocos metros más adelante, otra nueva cancela junto a una acequia.
Aquí se juntan las dos variantes, la que nosotros traemos y la que siguieron los que optaron seguir de frente por la alternativa mas corta.

Tras cruzar la cancela nos espera una hermosa Dehesa, a la altura de un tótem informativo de granito, hay que prestar atención y salir de la pista por la derecha para coger un estrecho sendero entre encinas.
Junto al monolito informativo nos paramos a tomar un respiro y disfrutar del hermoso paisaje, ya nos quedan pocas dehesas como esta para disfrutar.





El sendero discurre en plena dehesa extremeña, uno de los parajes mas hermosos de la Vía de la Plata, estamos rodeados de alcornoques y encinas. Nos acompaña un interminable muro hasta llegar a un miliario tumbado y a otro muro de piedra que corta el paso de nuestra avanzada. Abrimos la cancela que tenemos a nuestra derecha y continuamos paralelo por el otro lado. Con el muro a nuestra izquierda, seguimos el sendero por la dehesa, nos encontramos con un gran número de ganado vacuno que campa a sus anchas, cruzándose una y otra vez frente a nosotros, encontramos alguna laguna dispersa. Unos cinco kilómetros de dehesa que terminan como una bofetada con el asfalto de la carretera de Oliva de Plasencia y Santibáñez el Bajo (o Ahigal).
En el cruce nos encontramos con una casas que pertenecen a la Dehesa Ventaquemada.








En este punto posponemos la llegada al Arco de Caparra y nos desviamos más de seis kilómetros por la carretera hasta Oliva de Plasencia, donde hay un albergue de la Vía de la Plata. El motivo principal es que Caparra carece de albergue, a pesar de contar con numerosos visitantes y un excelente Centro de Interpretación. La siguiente población, Aldeanueva del Camino, está a 19 kilómetros. Mala opción que alarga la etapa hasta los 49 kilómetros, demasiados para hoy, sobre todo por el intenso calor que nos derrite las ideas.

Mañana continuaremos por una pista hasta Cáparra. A la etapa de mañana tendremos que sumar el trayecto entre Oliva y el arco de Cáparra 5 km. mas.

Tenemos ante nosotros mas de una hora de camino por una carretera que parece derretirse a nuestro paso, las altas temperaturas a esta hora del día nos hará pasar una mala pasada hasta llegar a Oliva de Plasencia, nuestro final de etapa de hoy.



Llegamos al pueblo algo desorientados por el tremendo calor, el Albergue está situado junto a la Plaza Mayor de Oliva. Éste no es un albergue de peregrinos al uso, sino que es un Alba Plata, o sea, como en Fuente de Cantos, Zafra, Almazara en Villafranca, Torremejias, Embalse de Alcantara, etc., por lo que tambien es usado por turistas en general y en los que se permite realizar reservas hasta los peregrinos.
Monica es su hospitalera, una de esas buenas personas que saben dar al peregrino lo que necesita: cama, comida y (por encima de todo) una sonrisa y buena conversación al final del día. En el albergue te sientes como en un oasis, todo muy limpio y ordenado, mas que un albergue parece un hotel.
El albergue está asentado sobre una tradicional casa de piedra del s. XVII restaurada manteniendo el entrañable y cálido ambiente que poseía y que es típico del Valle del Ambroz.

Muchas gracias Monica por tu acogida tan cercana y calurosa. Ojalá podamos volver pronto!!


El paseo turístico por este pequeño pueblo lo hago después de haber descansado un par de horas en el albergue, la etapa de hoy ha sido especialmente dura debido a las altas temperaturas, el último tramo por carretera parecía no tener fin.
Pueblo muy agradable y relajado, tranquilo y amable, el calor de sus gentes y su calor humano te llena el alma, sobre todo si visitas el hogar del Jubilado, donde casi no dejan que te vayas.
El paseo lo continuo hasta la iglesia de San Blas, del siglo XVI, donde encontramos un retablo de estilo barroco que data del siglo XVIII. Conserva una notable torre campanario de tres cuerpos en los pies del templo.


Oliva de Plasencia sigue manteniendo su aire tradicional que los distingue, en su espera. Las calles de la Fragua y la Charca del Pescador nos recuerdan las antiguas construcciones. Sin embargo, Oliva mantiene su vida y la luz. Construida sobre todo con los restos de la cercana ciudad romana de Cáparra, es una invitación para la investigación arqueológica. A través de sus calles y casas que se encuentran los hitos, lápidas construidos en las casas, y numerosas piedras talladas, con diferentes usos.




Junto a la carretera se encuentra el Palacio de los Condes de Oliva, obra del siglo XVII.
De estilo gótico renacentista, experimentó importantes remodelaciones en el siglo XVI. Sus restos han sido aprovechados parta integrarse en las casas del entorno. En la actualidad, sólo quedan restos del palacio como las torres esquineras y parte de los antiguos muros. En su origen era de planta cuadrada, con cuatro torres redondas. Las investigaciones demuestran que tuvo una planta baja abovedada y un sala de armas con ornamentos renacentistas en el que destacaba un friso pintado al temple sobre placas de ladrillo, del que se conserva parte en la Hispanic Society of America (Nueva York).



El término municipal se localiza en la depresión de los ríos Ambroz y Alagón, al pie de las montañas de Tras La Sierra, extendiéndose por los llanos de La Jarilla. Domina el terreno llano con pequeñas ondulaciones debidas a la excavación de los arroyos. Únicamente destaca la Sierra de la Oliva, que culmina a los 997 metros en El Gordo. El único río importante que baña el término es el Jerte.