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Etapa 34-08 Laza - Vilar do Barrios


ETAPA 8. CAMINO SANABRÉS

El camino parte de Laza siguiendo el cauce del río Támega. A partir de aquí remonta el curso del río Támega hasta su nacimiento en las proximidades de Alberguería. La subida continúa hasta llegar al monte Talariño. Desde este monte el camino baja bruscamente hacia Vilar do Barrio y las llanuras de la laguna de Antela.

Desde el albergue de peregrinos bajamos hasta la iglesia de San Xoan que nos lleva hasta la Plaza de la Picota.
Abandonamos la localidad de Laza a través de la carretera comarcal, OU-113, hasta llegar al desvío a Vilamea, tras una flecha amarilla cruzamos el puente sobre el río Tamega, y volvemos de nuevo a la carretera que nos conduce a Soutelo Verde.


Aldea perteneciente al Concello de Laza. Pasamos un puente sobre un arroyo afluente del Támega, próximo a la capilla de Ntra. Sra. de las Mercedes, de principios del XIX. En una de las fachadas laterales de la capilla encontramos una "almiña" (capillita de Ánimas, a la que falta la iconografía) pero que conserva aún la inscripción: "Pasajero que vas caminando socorre las almas que están penando". En Soutelo Verde también nos encontramos con bonitos ejemplos de arquitectura popular.





Salimos de la población incorporándonos a la carretera que traíamos, abandonándola enseguida para tomar una pista ancha a la derecha y en la que seguimos de frente hasta Tamicelas. En el camino nos encontramos con varios cruces a los que ignoramos para seguir siempre recto.



Antes de entrar en Tamicelas, podemos descansar en un área de recreo próxima y llenar botellas o cantimploras en la fuente.
Es un pueblo sin servicios para el peregrino, pero cuenta con una preciosa ermita dedicada a Ntra. Sra. de La Asunción del siglo XVIII. Los habitantes de Tamicelas son sumamente amables y nos enseñan la ermita dándonos todo tipo de detalles sobre ella.


Tomando la ermita como referencia giramos a la izquierda y tomamos aire ya que nos espera el tramo de subida al monte da Traves, probablemente junto al Alto del Calvario sea el de mayor desnivel de toda la Vía de la Plata y Camino Sanabrés. Nos espera unos 500 m de desnivel en 5 km.
Comenzamos la subida por una pista de cemento que pronto se transforma en un camino rodeado de pinos, cuando llegamos al primer cruce comenzamos el tramo más duro, ganando rápidamente altitud subimos por la empinada ladera del monte da Travesa.
El primer kilómetro y medio es de subida constante, luego se suaviza un poco. La parte final de la ascensión se nos hace bastante larga, pero el esfuerzo merece bien la pena, las vistas de los valles son impresionantes.
En el alto retomamos la carretera para entrar por ella en Alberguería.






Esta población, en la actualidad está algo abandonada, fue en otro tiempo un importante punto en esta ruta, ya que contaba con posada y un Hospital para peregrinos.
En Alberguería nos encontramos con uno de los lugares más emblemáticos de esta ruta, se trata del Rincón del Peregrino, donde esperaban comodamente sentados nuestros compañeros de ruta.
En este lugar tomamos el primer café del día, un desayuno algo tardío, pero reconfortante. En el interior nos aguarda su propietario Luis Sandes, que nos da la bienvenida mostrándonos su bonito establecimiento, un bar decorado en todos sus rincones por las vieiras que firma cada peregrino, nosotros naturalmente firmamos la nuestra dejando así un bonito testimonio de nuestro paso. Luis comenzó con esto de las conchas en el 2004, su sueño es crear en este lugar un albergue para peregrinos.





De Alberguería salimos en grupo por un cómodo camino, tras un kilómetro largo cruzamos una carretera para retomarlo durante un pequeño tramo y salir a la carretera OU-113, que cruzamos para subir por un camino que nos lleva hasta la cruz de madera que corona la subida final al Monte Talariño, situada a 970 metros de altitud, la cota más alta de esta jornada.
En este lugar contribuimos con el rito de colocar una piedra en el "milladoiro".
Esta cruz, al parecer, se colocó ahí como homenaje o recuerdo de los gallegos que se dirigían a Castilla, para participar en la siega.
Al recordar este hecho me vienen unos versos de Rosalía de Castro:
"Castellanos de Castilla, tratade ben ós galegos; cando van, van como rosas; cando vén, vén como negros."

Junto a la cruz se encuentra un mojón jacobeo que nos indica el sendero a seguir, lo tomamos por la izquierda para así bajar hasta la carretera. La volvemos a abandonar en breve e iniciamos de forma decidida el descenso a Vilar do Barrio.

En el descenso observamos lo que fue la Laguna de Antela, el mayor lago de agua dulce de la península, fue desecado para convertirlo en tierras de cultivo. Desde este punto también se aprecian varias poblaciones diseminadas por el valle.







A la entrada en la localidad de Vilar do Barrio nos recibe un conjunto de hermosos hórreos. Llegamos hasta la Plaza del Toural, giramos a la derecha por la avenida de San Fix, y en pocos metros nos encontramos junto al albergue.



Lo mejor que podemos encontrar en Vilar, a nivel de servicios, es su magnífico albergue, una instalación nueva y muy moderna, realizado en un estilo arquitectónico racionalista, en hormigón y grandes paneles acristalados. La gestión de los albergues por parte de la Xunta de Galicia es encomiable, en todos ellos encontramos buenos servicios e instalaciones modernas y cómodas, todo un ejemplo a seguir.

Hoy se incorpora al grupo una nueva peregrina, se trata de Sara un amor de chica, amiga de Laura y Raquel, comienza aquí su particular Camino a Santiago.
También habían llegado al albergue Roland y Rafa, amigos de etapas anteriores. El grupo cada vez es más extenso, y entrañable. Comenzamos a ser consientes de la cercanía de Santiago, y con ello del final de nuestro CAMINO.
Lo comenzamos hace ya 34 días junto a orillas del Guadalquivir, allá en la lejana Sevilla. Hemos recorrido la península ibérica de sur a norte.  Muchos días, muchos paisajes, muchos nuevos amigos, un "montón" de experiencias entrañables han quedado grabadas para siempre en el recuerdo y sobre todo en el corazón.

Esta noche tenemos una cena algo especial. Lo haremos en el entrañable bar-restaurante de la Señora Carmiña, una entrañable mujer. El bar está situado casi enfrente del albergue, para que no nos perdamos. Nos preparó una abundante cena en la que destacaba un riquísimo Caldo Gallego.


Este pueblo es cabeza de "Concello", perteneciente a la comarca de A Limia y ubicado en el centro de la provincia de Ourense. Cuenta con todo tipo de servicios para el peregrino, que agradecemos sobremanera, después de pasar por tantas aldeas solitarias y sin servicios. Esta localidad está situada en la cabecera del río Arnoia, extendiendo su término municipal desde la Sierra de Mamede hasta Baños de Molgas. En su escudo muestra, orgullosa, la vieira peregrina.

La presencia de la cultura prerromana en el municipio se hace evidente por los restos de las construcciones castrexas que se conservan en Bóveda y en el monte Padreda. En este último, aparecieron una serie de lápidas de carácter funerario que parecen demostrar que estos asentamientos, eran también lugares de residencia estable. 
Son pocos los restos que se conservan de la presencia romana en este territorio, probablemente debido a que las incursiones romanas en esta primera fase de conquista tenían un carácter más de exploración o pillaje que de asentamiento propiamente dicho. 
Remontándonos a la historia más reciente, la mayor parte de las feligresías que componían el antiguo término municipal de Vilar do Barrio, estuvieron sometidas al poder de grandes casas señoriales y de la iglesia que ejercían jurisdicción sobre los vecinos del lugar y, al mismo tiempo, cobraban sus impuestos.

Su monumento más importante es la iglesia de San Pedro de Fix, que se encuentra magníficamente conservada y sin grandes modificaciones con respecto a su diseño original. Tenía forma de cruz griega a la que se añadían un ábside en el costado oriental y un pórtico en el occidental, prácticamente simétricos. Sobre el cruce de las dos naves existe una linterna cubierta por tejado a cuatro aguas, con una ventana a cada lado situadas sobre los tejados a dos aguas que cubren las naves.



La fiesta más importante de esta localidad es la celebrada en honor de la patata, producto estrella de la localidad. Esta celebración tiene lugar durante la primera semana de octubre, terminada la cosecha. Su objetivo primordial es la potenciación del consumo y la comercialización de este tubérculo, fundamental en la economía de Vilar de Barrio.

6 días para llegar a Santiago