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20 sept. 2016

Etapa 12 Valdesalor - Casar de Cáceres



La jornada de hoy nos reclama especial atención, ya que tenemos que decidir donde acabar la etapa ¿Qué esto no es ninguna novedad? En este caso, créanme lo es. Tan solo tenemos dos alternativas posibles: la primera muy atractiva, finalizar nuestra jornada en la ciudad de Cáceres (a tan solo 12 km), declarada Patrimonio de la Humanidad al atesorar uno de los patrimonios monumentales más impresionantes de España. La segunda opción es prolongar nuestra etapa hasta Casar de Cáceres, a 12 km más. Desgraciadamente no tenemos otra posible, ya que la Junta de Extremadura dilata en el tiempo la reapertura de su albergue en el Embalse de Alcántara. 

Antes muchos peregrinos pasaban la noche en Cáceres y al día siguiente lo hacian en el albergue del Embalse de Alcántara a 34 km, pero desde que este albergue cerró sus puertas en 2015, esta opción le está vetada al peregrino. Por lo tanto, aquellos que decidan terminar su etapa en la ciudad de Cáceres, tan solo tendrán dos opciones posibles; la primera volver a hacer una etapa corta de 12 km. hasta Casar de Cáceres o aventurarse a caminar algo más de 45 km., distancia que separa Cáceres de Cañaveral, la única opción posible para dormir bajo techo después del Casar.

Tras el cierre del albergue del pantano, los peregrinos que traen sus días contados al Camino y parten de Valdesalor ya no se plantean pernoctar en Cáceres, sino que hacen una pequeña visita por su casco monumental (de paso) y continúan su camino hasta Casar de Cáceres (24 km), partiendo al día siguiente hacia Cañaveral (34 km). 

Un anochecer para el recuerdo, esperemos que pronto vuelva a ser una realidad - Embalse de Alcántara.
Aconsejamos marcar como final de la etapa de hoy la población de Casar de Cáceres, pero no preocuparos, esto no significa desaprovechar la oportunidad de conocer la zona monumental de la ciudad de Cáceres. Para ello hemos confeccionado una ruta muy atractiva para aquellos que quieran disfrutar de los monumentos más emblemáticos de la ciudad monumental, sin que por ello nos obligue a caminar más metros que la propia ruta oficial por la ciudad.

Nos ponemos en marcha. Comenzamos desde el albergue de peregrinos con dirección a la Plaza del Ayuntamiento de Valdesalor, desde allí nos dirigimos a la N-630 que está a tan solo 40 m. Si lo hacemos tan solo con la luz de nuestras linternas hay que tener precaución. ya que caminaremos unos pocos metros por el arcén de la carretera. Pronto y en la otra orilla de la carretera nos aparecerá un cubo indicativo de camino este nos indica cruzar la carretera. Desde allí caminaremos por un sendero que va paralelo a la carretera, (el sendero está bien indicado con cubos indicativos). Pronto el camino nos aleja de la carretera nacional y nos lleva hacia la autovía, la salvamos por un puente (Km. 1,3 de la jornada). Tras el puente tomamos un camino que poco a poco vuelve a acercarnos a la N-360, que se acerca a nuestra izquierda. Tras un par de kilómetros el camino nos lleva hasta un paso subterráneo que la cruza. (Km. 3,7 de la jornada). A partir de este punto comienza un sendero que nos lleva en ascenso hasta el Puerto de las Camellas.


Como referencia tenemos la carretera a nuestra derecha. subimos en cómodo ascenso por un camino de piedra suelta que nos lleva a coronar el Puerto de las Camellas (Km. 5,1 de la jornada). Aquí, a una altitud de 482 m., nos encontramos con las alambradas que cercan los terrenos del campamento militar Santa Ana, junto a ellas caminaremos unos 500m, hasta que un cubo platero nos indica volver a tocar el asfalto de la Nacional, eso sí, tan solo será para cruzarla. De seguido tomamos un camino que nos alejará definitivamente de la N-630; tras un ligero repecho aparece ante nosotros por primera vez la ciudad de Cáceres.



Hay días en que el sendero parece prolongarse más que las distancias indicadas por los mapas, sobre todo cuando tu horizonte parece estar al alcance de la mano, quizás este sea uno de esos casos, Cáceres nos parece tan cerca... pero aún nos queda un buen trecho, casi cuatro kilómetros, así que paciencia y paso firme.

Dejaremos el camino de tierra al entrar en un polígono con decenas de pequeños talleres, al final de la calle, cruzamos una carretera a la altura de la gasolinera y continuamos por su arcén hasta llegar a la calle que parte en diagonal a nuestra derecha, la Ronda de San Francisco.



Tan solo tenemos que seguir recto hasta una rotonda, la pasamos y tras unos 300 m. llegamos hasta nuestro siguiente punto de referencia, la iglesia del Espíritu SantoEsta se asienta en una plaza con un bonito jardín con crucero, si tenemos la suerte de poder acceder a su interior seremos afortunados, alberga hermosas esculturas, sobre todo la del Cristo del Humilladero, de gran devoción en la ciudad.

Por aquí pasaron también antaño los peregrinos de la Vía de la Plata, los devotos de la ermita del Espíritu Santo y los monjes del monasterio de San Francisco. Tal fue su trasiego que el rey Fernando VI ordenó plantar olmos para dar sombra, algunos de los cuales se mantienen aún en pie (Espíritu Santo, Nuevos Juzgados), estando catalogados como “árboles singulares” de la ciudad.

Continuamos nuestro camino por la Ronda de San Francisco, pasamos junto a la puerta del antiguo cementerio de Cáceres, situada junto a la Audiencia Provincial. Le sigue un complejo hospitalario y el monumental Monasterio de San Francisco; el bello conjunto del antiguo Convento de San Francisco alberga hoy un complejo cultural, cuyos claustros renacentistas están habilitados para congresos y exposiciones y el Conservatorio de Grado Medio. Seguimos hasta una glorieta, la de la plaza de San Francisco, donde se encuentra lo poco que queda del puente de San Francisco, desmantelado hace pocos años atrás. En este punto nos encontramos a las puertas del centro histórico, declarado Patrimonio de la Humanidad en 1986.


Rodeamos la rotonda hasta una pequeña zona ajardinada; tomamos la calle de las Damas, hasta la plaza Santa Clara, la distinguiremos por tener un crucero rodeado por cuatro palmeras. A la izquierda tomamos calle Hornos, una calle estrecha que nos lleva hasta la plaza San Juan, donde se encuentra la iglesia de San Juan Bautista; seguimos por la derecha y en pocos metros entramos en la plaza Mayor de Cáceres.


Para aquellos que tengan pensado continuar camino hacia Casar de Cáceres sin hacer parada en la ciudad, les recomiendo que descarten el recorrido oficial en la plaza Santa Clara y continúen por el siguiente tramo alternativo, ¿Qué conseguimos con ello? Muy simple, con él disfrutaremos de los edificios más relevantes de la Ciudad monumental, sin que por ello tengamos que caminar mucho más, al final de este llegaremos también a la Plaza Mayor donde continúa el trazado oficial por la ciudad.

Información:

  Trazado alternativo Intramuros  
(Trazado incluido en el mapa de la etapa, al final del artículo )

Desde la plaza de Santa Clara seguimos de frente hasta la Puerta de Mérida, entramos así en la "Ciudad monumental" o "Parte Antigua". La Ciudad Monumental concentra la mayor parte de edificios históricos del Casco Antiguo, intramuros (dentro de la muralla). En su interior y en las inmediaciones se ubican medio centenar de inmuebles con valor histórico-artístico, además de otros muchos que no tienen tal consideración, con esta ruta alternativa pasaremos junto a un buen número de ellos.

Entramos por la Puerta de Mérida, o mejor dicho por donde se encontraba, ya que hoy no existe, esta fue una de las cuatro puertas con la que contaba el recinto amurallado de Norba Caesarina (actual Cáceres), fue la primera de las puertas en ser demolida (s. XVIII), en la actualidad tan solo queda una de ellas en pie la puerta de Coria o arco del Socorro.

Puerta de Coria
Continuamos por la calle Ancha, por cierto no se confundan, esta calle de ancha solo tiene el nombre. El primer edificio, el Palacio del Comendador de Alcúescar, actual Parador de Turismo, construido a mediados del siglo XIV.  En la misma calle nos encontramos con varios palacios, el Palacio de los Paredes Saavedra y el Antiguo Solar de los Ulloa, que actualmente alberga la Escuela de Bellas Artes “Eulogio Blasco”; con este último llegamos hasta la Plaza de San Mateo.

Nos encontramos en la zona más alta de la ciudad intramuros, en esta plaza encontraremos algunos de los edificios históricos más relevantes de la ciudad, en primer lugar la Iglesia de San Mateo, construida entre los siglos XV y XVIII sobre el lugar que ocupaba la antigua mezquita, junto a ella el la Torre de Sande. De ella nos llama la atención el remate de su torre, siendo una torre medieval, ¿como es que no está rematada por almenas?. Para saber el motivo tenemos que trasladarnos al siglo XV, tras la muerte de Enrique IV tuvieron lugar en la ciudad violentos enfrentamientos con la nobleza, el motivo no es otro que la sucesión al trono de Castilla. Por aquel entonces la aristocracia estaba dividida, la mayoría apoyaba la sucesión al trono de la princesa Juana la Beltraneja, apoyada también por el reino de Portugal; salvo los Golfín y Diego de Ovando que defendieron la causa de la princesa Isabel. Al alzarse finalmente la REINA Isabel I con el trono de Castilla ordenó desmochar las torres palaciegas de aquellos aristócratas cacereños que no fueron fieles a su causa, sometiendolos así a su autoridad. La única torre que quedó libre del desmoche la tenemos en esta misma plaza, la Torre de las Cigüeñas, que pertenece al Palacio del Capitán Diego de Ovando y, que se alza orgullosa y almenada junto a la iglesia de San Mateo.

  

Continuamos nuestro camino por la plaza hasta el Convento de San Pablo, modestia y gracia han llegado a esta fachada en un perfecto sincretismo. Hoy es una comunidad de religiosas de clausura de la Orden de Santa Clara quien lo habita. Por cierto hacen unos dulces riquísimos.
Pasado el convento llegamos a la Plaza de las Veletas, en ella se encuentra el impresionante Palacio de las Veletas, hoy Museo Provincial.


Continuamos nuestro camino por calle Cuesta de Orellana, (entre la iglesia de San Mateo y la Torre de las Cigüeñas) calle que sube hasta la Plaza de San Jorge, preside la plaza, la imagen de San Jorge con un dragón en una hornacina, situada bajo las escalinatas de la impresionante conjunto barroco de la Iglesia de San Francisco Javier. y el Colegio de la Compañía de Jesús.
Continuamos hacia la Plaza de Golfines, donde destacan dos magníficos edificios, el emblemático Palacio de los Golfines de Abajo, con su torre desmochada y el de la Diputación Provincial, antiguo solar que ocupó el monasterio de la Orden Jerónima llamado de Santa María de Jesús, desaparecido tras la Desamortización de Mendizábal. 



Como colofón a nuestro recorrido por la parte antigua de Cáceres, llegamos hasta la Plaza de Santa María. Se abre la plaza frente a la Concatedral de Santa María, se empezó a construir a raíz de la última reconquista de la ciudad por Alfonso IX en 1229. Sufrió modificaciones a finales del siglo XV y se terminó a mediados del XVI. Tiene rango de Concatedral desde 1957, lo que quiere decir que, aunque sus medidas no sean catedralicias, cumple todas las funciones de una catedral, dado que la catedral física se encuentra en Coria, localidad situada al noroeste de la provincia.

La plaza la preside en una de sus esquinas de la iglesia la estatua de San Pedro de Alcántara, místico franciscano del siglo XVI, que predicaba por los caminos descalzo, porque quería llevar el bien a través de la austeridad más extrema. La obra es del artista Pérez Comendador y la imagen del Santo es un autorretrato del propio escultor.


 

Junto a la concatedral de Santa María, a su izquierda nos encontramos con el fantástico Palacio de Carvajal, entre gótico y renacentista, levantado hacia la segunda mitad del siglo XV y principios del XVI. Con un espléndido arco de impresionantes dovelas y un bonito balcón de esquina. Por la calle de la amargura, trasera a la catedral se puede ver su Torre Redonda del siglo XII, primera época de la reconquista de la ciudad que bien pudiera ser resto de las fortificaciones cristianas.

 

Frente a la concatedral se sitúa el Palacio Episcopal, en su portada dos medallones que representan a modo alegórico al viejo y al nuevo mundo.
A la derecha del esplendoroso Palacio Episcopal, se encuentra el Palacio de Hernando de Ovando (s. XVI); la dinastía de los Ovando fue una de las dinastías de más raigambre y antigüedad de la nobleza cacereña.
Junto al Palacio Episcopal, el Palacio de Mayoralgo. En su patio interior, más antiguo, se conservan restos de unos arcos mudéjares y, en sus paredes, se advierten empotrados capiteles visigóticos como también una serie de escudos heráldicos. En él se admira, una bellísima estatua de mármol de una dama romana.


Para finalizar nuestra visita al Recinto Monumental hasta la Casa de los Moraga y la de los Duques de Valencia. La primera es casa del s. XV, en la actualidad funciona como Centro Provincial de Artesanía. Su fachada es pequeña, sin pretensiones ni dimensiones palaciegas. La segunda, la de los Casa de los Duques de Valencia. Muy desvirtuada por las sucesivas reformas que ha sufrido a lo largo de los siglos, la última en la segunda mitad de la década de 1980 para adaptarla a las necesidades de un organismo oficial.

Dejamos la Plaza de Santa María por la calle que separa el Palacio Episcopal y el de Mayoralgo, esta nos lleva hasta el Arco de la Estrella acceso principal a la Plaza Mayor desde el recinto amurallado. Con ello abandonamos el Cáceres de intramuros y regresamos al recorrido oficial que discurre por la misma plaza Mayor.
En la plaza encontraremos un buen número de bares y restaurantes para hacer una parada para reponer fuerzas. Si como nosotros deciden continuar hasta Casar de Cáceres, un breve descanso es lo más aconsejable, ya que aún no quedan por delante algo más de 11 Km. para dar por finalizada nuestra jornada.


LPlaza Mayor es el tradicional punto de reunión de los cacereños. Está rodeada de soportales y la preside el Ayuntamiento. En ella se pueden contemplar monumentos tan emblemáticos como la Torre de la Hierba, la de los Púlpitos y sobre todo la Torre de Bujaco junto a la Ermita de la Paz.



Información:

Según apuntan varios historiadores la ciudad de Cáceres está asentada sobre la antigua colonia romana conocida como Norba Caesarina, fundada en torno al 35 a.C.
Esta colonia debió nacer a consecuencia del campamento de Castra Caecilia, situado a escasos tres kilómetros de la ciudad y fundado por Quinto Cecilio Metelo en el año 79 a.C durante la guerra que le enfrentó contra Sertorio.

Tras la desintegración del imperio romano no se recuerda ningún acontecimiento memorable de época visigoda. Cáceres recobró más importancia durante la invasión de los pueblos bereberes de almorávides y almohades. Vendieron caras sus vidas por defenderla, pero finalmente fue reconquistada por Alfonso IX de León en 1229. Fue repoblada por gentes del norte peninsular y durante los siglos XIV, XV y XVI fraguó el aspecto intramuros que hoy conserva.

La ciudad antigua de Cáceres constituye un privilegiado conjunto monumental único en España. El recinto amurallado de Cáceres contiene el conjunto de arquitectura civil y religiosa más importante del Renacimiento español que se conserva intacto en nuestros días. La gran mayoría de los edificios civiles y religiosos que componen el casco antiguo de Cáceres data finales del siglo XIV, y especialmente de las reformas, ampliaciones y nuevas construcciones efectuadas durante el siglo XV y el siglo XVI. Debido a este esplendor monumental, Cáceres fue declarada Monumento Nacional en 1949 y, en 1986, Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.


Fuera del recorrido oficial del Camino, pero cercano a este se encuentra la Iglesia de Santiago de los Caballeros (localizada en el mapa de la etapa situado al final del artículo).  Iglesia levantada sobre los restos de un templo de la Orden de los Frates, germen de la orden de Santiago. El origen de esta iglesia data del siglo XII, los restos más antiguos encontrados datan del s. XIV.


En esta Iglesia podemos, apreciar en su interior, los magníficos trabajos, que nos dejaron Alonso de Berruguete, Rodrigo Gil de Hontañon, Manuel de Larra Chirruguera, Sancho Cabrera,  Pedro Gómez y Pedro Marquina. El más destacable y famoso de ellos se encuentra en la capilla mayor, su retablo. Una de las últimas obras del artista castellano Alonso de Berruguete. En la calle central se dispone una Virgen con el niño entre dos ángeles, y a sus pies un Santiago a caballo.

Hasta principios del XVIII, era también centro de recepción de peregrinos. Una parada obligada para aquellos caminantes que pasaban por la ciudad. Son varias las marcas que atestiguan la función de "fin de etapa" del camino. En el exterior podemos apreciar las típicas conchas, la VIEIRAS que siguen siendo símbolo del camino, o el cordón Hospitalario, que marcaba puntos donde se atendía a los transeúntes. Además, en "La Puerta de los Peregrinos" vemos una figura, bastante infantil, que quiere representar a un peregrino, con toda la iconografía típica, datada en el siglo XIII.


En ella se asienta una de las mayores colonias de cigüeñas, cuyos retoños aprovechan la amplitud del espacio aéreo para aprender a volar, proporcionando todo un espectáculo a finales de mayo.

  Camino a Casar de Cáceres  
Para salir de la plaza Mayor (Km. 12 de la jornada) tomamos la calle Gabriel y Galán que nos lleva a la plaza del Duque, a mano izquierda tomamos la Calle Sancti Spiritus y General Margallo, por la que continuaremos sin desviarnos hasta llegar a la Plaza de Toros.


Desde la Plaza de Toros tomamos a nuestra izquierda la Av. de las Lavanderas, al comienzo del Paseo nos encontraremos con una escultura, representa a una lavandera entrada en años, con facciones cansadas. Un homenaje a las lavanderas de Hinche, La Madrila y Beltrán, personajes entrañables del pasado cacereño.
Al final del paseo llegamos caminaremos junto a una carretera que nos aleja de la ciudad y, nos lleva hasta una glorieta, la rodeamos por la izquierda y cruzamos la carretera N-521 por un paso de peatones. (Km. 14 de la jornada).


Nos dirigimos hacia la carretera CC-38 que conecta la glorieta de la Ronda Norte con la localidad de Casar de Cáceres.

El Ayuntamiento de Cáceres y la asociación de amigos del Camino, está adecuando la señalización jacobea por un tramo más seguro para evitar que el peregrino camine por la carretera. Además, posibilitará más contacto con la naturaleza y unas impresionantes vistas de la ciudad desde el Cerro Otero. El nuevo trazado partirá desde la rotonda, junto a la N-521 y subirá por un sendero hacia el cerro Otero, enlazando posteriormente con la cañada real hasta unirse al antiguo trazado del Camino, evitando así los peligrosos kilómetros de carretera. (En el mapa de la etapa tenemos marcado el recorrido).

Pero hasta que esta alternativa se haga oficial, continuaremos por el camino habitual, es decir tomaremos la carretera CC-38, una interminable y monótona recta sin arbolado. Por ella caminaremos unos 3 km. hasta que llegados al punto kilométrico 3 y 4, una flecha amarilla pintada en el asfalto nos hará abandonar la carretera para tomar un camino de tierra que nace a nuestra izquierda. (Km. 17 de la jornada).


El Camino que tomamos a partir de este punto no conlleva dificultad alguna, a nuestra derecha nos acompaña la carretera a una distancia considerable. Por delante nos esperan unos cuantos de arroyos, no suelen llevar abundante agua, pero si es conveniente que vayamos prevenidos si lo hacemos en temporada de lluvias.



Llegados al km. 20,2 de la jornada, nos encontramos con la autovía, la cruzamos bajo sus puentes,  en pocos metros el camino irá paralelo a la carretera, por él caminaremos un par de kilómetros llegando cómodamente hasta la población de Casar de Cáceres. Entramos por el sur de la localidad, un bonito y largo paseo, el de Extremadura. (Km. 22,2 de la jornada).


Al final de paseo llegamos hasta una plaza con una gran cruz de granito. Desde allí parte la calle Larga Alta, que nos lleva hasta la plaza Mayor, donde encontraremos el edificio del Ayuntamiento, y el albergue Municipal de Peregrinos (Km. 23,3. Final de jornada).


Información:

Son muchas las culturas que poblaron esta zona, los restos más antiguos que se han localizado en su término municipal corresponden a la Edad de Bronce, un castro denominado “El Castillejo”. Otro de los hallazgos encontrados fue la extraña estela funeraria conocida como el astronauta del Casar, el sobrenombre se debe a su extraña figura antropomorfa, posiblemente de época tardorromana aunque para algunos es celtibérica. La encontraron empotrada en el muro del cementerio de la localidad. En la actualidad se encuentra expuesto en el Museo Arqueológico Provincial de Cáceres.

Información:

Nuestra visita por el casco urbano tradicional tiene dos polos de atracción: uno es el propio por el que discurre el Camino de Santiago, la Calle Larga (Alta y Baja); y otro el que rodea la iglesia de Ntra. Sra. de la Asunción. Ambos polos se unen por la Avenida de la Constitución y en cuya confluencia, la actual Plaza de España, se ubica el Ayuntamiento y el albergue de Peregrinos, un edificio rehabilitado por el Ayuntamiento de Casar de Cáceres, destinado al alojamiento de los peregrinos que realizan el camino. Dispone de capacidad para 18 personas y tiene cocina, baños, aseos, lavaderos, etc... El servicio es gratuito.


Si te gusta la arquitectura no puede de dejar de visitar la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, fiel reflejo de la arquitectura renacentista extremeña con claros elementos góticos. Sus orígenes se remontan a fines del s. XIII y comienzos del XIV. El crecimiento demográfico del pueblo exigió su ampliación en el año 1.505, dotándose al primer templo de una capilla mayor y una torre más amplia. Obra erigida por el  maestro cantero Pedro de Ibarra.
Su interior ofrece una amplia cabecera con bóvedas de crucería gótica, destaca la Sacristía y, por supuesto, el Retablo Mayor, declarado Bien de Interés Cultural, restaurado en el s. XVI al encontrarse el antiguo en muy mal estado.




Casar de Cáceres posee siete ermitas; cuatro se ubican en el casco urbano, una en cada punto cardinal, y las tres restantes a las afueras de la localidad. Todas responden a modelos de arquitectura popular, aunque han sido reformadas.

Las ubicadas en el centro urbano son: al este la Ermita de los Santos Mártires, al oeste la de la Soledad, al sur la de San Bartolomé y al norte en pleno recorrido de nuestro camino, la ermita de Santiago.

Ermita de Santiago en Casar de Cáceres
Casar de Cáceres es una localidad acogedora, tranquila y que ofrece una combinación perfecta de lugares modernos y amplios junto a calles típicas, estrechas, con fachadas antiguas de arquitectura tradicionalEs esta última, la arquitectura popular la que nos merece especial consideración. Viejas casas con sencillas fachadas encaladas con las enmarcaciones de granitos en puertas y ventanas. También encontramos curiosos arcos entre calles a manera de sencillos arquillos de ladrillos o conformando parte de las viviendas contiguas.


Con gran tradición quesera, en Casar de Cáceres se elaboran artesanalmente quesos con una cuidada selección de la materia prima, la leche de oveja, vaca o cabra. Merece mención especial la Torta del Casarque dispone de su Denominación de Origen y ha ganado muchos premios en ferias queseras.


BUENA ESTANCIA, DESCANSO Y BUEN CAMINO