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8 ago. 2016

Etapa 11 Alcuéscar - Valdesalor


Con las primeras luces del día nos despedimos agradecidos por la acogida prestada por los hospitaleros voluntarios y la Comunidad Religiosa de los Esclavos de María y de los Pobres, desgraciadamente uno de los pocos lugares de acogida cristiana de este Camino jacobeo.


Hoy tomamos como kilómetro cero el crucero apostado frente a la entrada de la Casa de la Misericordia, los primeros pasos nos llevan a una pista asfaltada, que pronto da paso a otra de tierra, por ella nos alejamos de la población poco a poco.

Estamos expectantes, cada día el Camino nos regala gratas sorpresas, la de hoy no es otra que los primeros miliarios del Camino. Hoy será como la visita a un museo, eso sí, al aire libre.


Encontraremos un recorrido básicamente llano y por pistas de tierra. El primer tramo hasta Casa de Don Antonio discurre entre olivares y encinas. Encontraremos algún ganado, sobre todo ovejas, pero también vacas acompañadas de fornidos terneros, pero tranquilos estas estarán tras el vallado.




La Vía de la Plata extremeña nos ofrece una notable cantidad de elementos que dan fe de su ajada importancia. Tras unos ocho km. cruzamos el río Ayuela por un coqueto puente, algunos suelen conocerlo como el puente romano, pero en realidad es medieval, de unos 36 m de longitud. En el entorno se conservan interesantes elementos de interés etnográfico, como un lavadero, un pozo y un molino, que tanto abundaban en la zona.

Durante la época romana, cuando la Vía de la Plata estuvo en su apogeo, se construyó cerca de esta ubicación un puente para salvar el río. Los sillares del puente romano original han aparecido cerca de la zona del puente de la cercana N-630 que cruza el río. Apenas quedan restos de él, lo mismo que de la mansio Ad Sorores. Con el transcurso de los siglos este camino y por lo tanto este vado caen en el olvido y en la ruina. No se recupera hasta la Baja Edad Media, cuando los caballeros de la Orden de Santiago reconstruyen el puente para garantizar las comunicaciones en sus amplios dominios reconquistados. 

Una vez cruzado el puente, las flechas amarillas no indican desviarnos a la izquierda por la carretera, pero nuestra curiosidad puede más que nosotros y nos adentramos en él.


La Villa de Casas de Don Antonio podría ser un municipio como cualquier otro de los que pueblan Extremadura. Pequeña localidad de casas humildes, iglesia, ermita y un puente medieval sobre el río Ayuela. La vida es tranquila en sus calles, sus vecinos son especialmente amables, a la hora de la consulta del médico se anuncia por la megafonía del ayuntamiento y muchas casas tienen sus puertas abiertas.

Poco más adelante del núcleo, hacia el norte, está la Dehesa de Santiago de Bencáliz, con su magnífica casa-fortín, obra de los ss. XVII-XVIII. En esta dehesa se ubicaba una de las mansiones romanas, Mansio ad Sorores, de la Vía de la Plata.

Cuenta la historia que esta población fue fundada a finales del siglo XIII por la Orden de Santiago como aldea dependiente de Montánchez. El rey Carlos III, le concedió el privilegio de Villa, un 24 de septiembre de 1769. Sus antecedentes históricos datan de la mansio de Ad Sorores, mansio de arduel Emerita Asturicam, la Vía de la Plata, situada a 26 millas romanas de Augusta Emerita, citada en el Itinerario de Antonino y de Rávena.

En la Plaza de José Antonio, nos espera un bonito crucero de granito. Camino de la iglesia, en la plaza de España, frente al ayuntamiento, se encuentra un Rollo o Picota, símbolo de la jurisdicción, una columna de piedra del siglo XVI, que se levantaban en los villazgos y servía para los ajusticiamientos públicos. En el pueblo se le conoce también como la Cruz de la Horca.

Su iglesia, está consagrada a Ntra. Sra. de la Asunción, una obra de finales del s. XV, su torre de principios del s. XVI.
En su interior encontramos un interesante púlpito, varios retablos barrocos, un curioso cuadro en el coro que representa al obispo Pavón, una imagen del Apóstol Santiago a caballo y una meritoria imagen de la Virgen de la Asunción.

  

  Romería de Santiago de Vencaliz  
En la mañana del 1 de Mayo se celebra una bonita procesión hasta la finca de Santiago de Vencaliz, que se sitúa a mitad de camino con la vecina localidad de Aldea de Cano por la N-630. Los peregrinos que pasen esta fecha verán como romeros y romeras portan la imagen de Santiago a caballo.

Días previos a la romería se elaboran unos dulces típicos, los BOLLOS DE SANTIAGO, FLORES Y ROSQUILLAS.

Pero volvemos a nuestro camino, a salida del pueblo nos encontramos con la Ermita del Pilar, una nave barroca de cuatro tramos, de los siglos XVI al XVIII. Junto a la carretera nos encontramos una fuente, una oportunidad para llenar de agua nuestras botellas o cantimploras.


Continuamos por un sendero paralelo a  la N-630; pronto llegamos hasta el miliario XXVII , lo veremos a nuestra derecha, camuflado en un muro de piedra, como muchos otros de la región, ve pasar el tiempo entre alcornoques y encinas. Más adelante nos saluda otro miliario, el número XXVIII (km 11 de la jornada), situado en su ubicación original (conocido como "Correo", por la abertura que tiene, se usaba para dejar la correspondencia de la cercana casa de Santiago Bencáliz).

Los miliarios señalizaban la calzada, desde Astúrica Augusta hasta Hispalis. La Vía de la Plata toma presuntamente su nombre actual de una castellanización del nombre que los andalusíes dieron siglos más tarde a este vial, al que denominaron "al-Balat" (el camino empedrado).
Aunque el origen de esta ruta es anterior a la llegada de Roma a la Península,  es en época de Augusto cuando el camino se somete a su verdadera consolidación, terminándose las obras de la calzada durante el siglo II d. C., bajo los mandatos de los emperadores Trajano y Adriano. Fue tal el auge de la misma, que los cerca de 470 kilómetros iniciales que unía Astúrica Augusta (Astorga) con Emérita Augusta (Mérida), se ampliaron con el tiempo hacia el Sur,  llegando hasta Itálica e Hispalis (Sevilla) a través de la "Iter ab Hostio Emeritam Uxue Fluminis Anae", mientras que por el Norte, a su vez, la denominada Vía Carisa enlazaba Astúrica Augusta con Gigia (Gijón).


Un kilómetro más adelante del miliario "el correo", llegamos a una zona de descanso, un lugar ideal para descolgarse la mochila y acercarnos hasta el maravilloso puente romano que cruza el Arroyo Santiago. Un testigo mudo de la grandiosa historia de este Camino.

Este puente romano-medieval de Santiago de Bencáliz, toma su nombre de la dehesa y casa-fuerte que junto a él se ubica. 





Volvemos a echarnos la mochila a la espalda y continuamos camino, a unos doscientos metros, el camino nos obliga a cruzar la carretera N-630. 
En unos metros volvemos a encontrarnos con otro miliario, en este caso el XXX. Este se encuentra a la izquierda, a unos metros del camino.

A continuación llegamos hasta un un arroyo, el del Vendinar, si lleva agua se puede cruzar sin mayor dificultad sobre unos bloques de granito. Setecientos metros más adelante llegamos a un cruce de caminos (Km. 14,6 de la jornada)El trazado del camino continúa recto, pero si queremos tomar un refrigerio, sólo hay que desviarse por el camino de la derecha, en unos 500 m. llegaremos a Aldea de Cano, una localidad con todos los servicios.


Información:

Localidad con todos los servicios que un peregrino puede necesitar, albergue, bar-restaurante, farmacia, tiendas e incluso una casa rural para los más exigentes.
El pueblo vive fundamentalmente de la agricultura y ganadería, destacando en sus cultivos los cereales, con tendencia a disminuir en su superficie y sin ningún regadío. Como árboles, los más abundantes son los alcornoques, encinas y las higueras; y en su ganado destaca el vacuno extensivo y la oveja merina.

De su patrimonio arquitectónico merece destacar su iglesia parroquial, la de San Martín de Tours, patrón del pueblo. Fue construida con mampostería y sillería a finales del siglo XV y principios del XVI. Su torre es de planta cuadrada con abundante decoración de bolas que nos marcan la procedencia portuguesa de sus canteros. En su interior hay varios retablos barrocos y rococó, el más importante es el retablo mayor, del siglo XVII y donde se ubica el Patrón.

Otros lugares de interés:
El Convento de Angelita Llorens, la Casa del cura y el Ayuntamiento Palacio de los Excmos. Marqueses Martín Borrego.

Información:



Después de tomar un pequeño descanso y reponer fuerzas reanudamos la marcha, aún nos queda unos doce kilómetros de camino para llegar a Valdesalor.
No es necesario volver atrás por el camino que nos trajo al pueblo, desde el mismo restaurante continuamos por la carretera nacional, en algo más de cien metros, giraremos a la izquierda por una carretera que nos llevará al camino en tan solo medio kilómetro.

Tras un kilómetro rodeado de campos de cultivo llegamos hasta la autovía, la cruzamos sin mayor dificultad por un paso subterráneo. (Km. 16,2 de la jornada)

Tras pasar el Arroyo del Molinillo observamos a nuestra izquierda, y tumbado en la dehesa el miliario XXXII. (Km. 17 de la jornada). Acto seguido llegaremos hasta un paso canadiense, durante el próximo kilómetro vendrá un ligero repecho con su consiguiente bajada para volver a cruzar otro curso de agua, el arroyo de la Cigorova. (Km. 18).


Un trazado rompe piernas por las Dehesas del Garabato de arriba y de la Falsa, que nos llevan hasta la pista del Aeródromo de La Cervera, donde practican sus vuelos los socios del Aeroclub Cáceres. Según reza en un cartel la prohibición de paso no afecta a los peregrinos. (Km. 20 de la jornada).
Tan solo nos queda unos seis km. más para llegar hasta Valdesalor. El trazado que nos espera continúa siendo un "rompe piernas", seguida de una larga bajada. En los duros meses de verano este puede ser un duro final de etapa, si aprieta el calor no encontraremos sombra donde cobijarnos.

Antes de llegar a Valdesalor cruzaremos el río Salor por el puente Viejo de la Mocha (Km. 24,4 de la jornada). Aunque muchos se empeñan en considerarlo un puente romano, no lo es. Posiblemente lo que vemos se construyó sobre uno de esa época, ya que su emplazamiento corresponde con la vía XXIV del Itinerario de Antonino. Sólo se aprecia la traza romana en los sillares que seguramente  se usaron para levantar las bóvedas apuntadas, pero poco más queda. Se considera, por lo tanto, que los cinco arcos centrales corresponden a una época bajomedieval, con una clara reminiscencia gótica, el resto de arcos y estribos corresponden incluso a épocas posteriores, habiendo constancia de una gran rehabilitación en el año 1751. La plataforma está restaurada recientemente con cantos rodados y con un eje central de losetas de granito.



Al enfilar la recta que nos lleva hasta Valdesalor, podemos descubrir las excavaciones arqueológicas que la rodean. A la entrada de la localidad, junto a un parque se encuentra el albergue Municipal de peregrinos (Km. 25,8) (entrando en Aldea de Cano 27,1 aprox.).
Información:


La localidad debe su nombre al río Salor y la hermosa vega que le pertenece. Está documentado su poblamiento en época romana gracias al Tesoro datado en el año 81 a.C. posiblemente relacionado con las guerras sertorianas.

Población proyectada a finales de los años 60 por el Instituto de Colonización para aprovechar la zona de regadío cercana al embalse del Salor.
A pesar de su corta vida, Valdesalor fue agraciado al construirse en uno de los entornos más históricos y populares del occidente español. Me refiero, como no, a la Vía de la Plata.

Localidad eminentemente agrícola, se sirve del aprovechamiento de los regadíos derivados del embalse de Salor, ubicado a 6´5 km del pueblo. A esta localidad llegaron 60 colonos procedentes de localidades situadas en un radio entre 30 y 40 km, que recibieron en cada caso 6 hectáreas de cultivo. Por lo tanto, el pueblo como tal tiene el interés que aporta un tipo de arquitectura de colonización, referencia de aquél “desarrollismo” del campo español en la segunda mitad del s. XX.

A pesar de no contar con un pasado lejano, por su término transcurre la Vía de la Plata, como también el cordel de merinas. En él se han encontrado varios miliarios reutilizados en las cuadras de la Finca del Trasquilón.

Los atractivos principales de esta localidad están en su puente romano-medieval, una ermita visigoda, un embalse como espacio natural y zona de baños, un refugio de pescadores, rutas senderistas, dos castillos, una casa palacio para uso hostelero y desde hace unos años se ha sumado su coqueto y cómodo albergue de peregrinos.

  Dónde comer  
En el km 564 de la N-630 está el restaurante “Tuareg” (pasada la localidad, junto al camino). Así mismo, en el bar del Hogar del Pensionista del pueblo, en la calle Cristóbal Colón, 5 cabe la posibilidad de que preparen algún bocadillo. También hay un bar en las piscinas municipales, sólo abierto durante los meses de verano.

Aprovisionamiento: La población cuenta con tiendas de autoservicio.



La amistad en el Camino, un tesoro que irá contigo para siempre.



6 ago. 2016

17VP Aldea de Cano - Alojamientos para peregrinos


Información actualizada: 6 de agosto de 2016
Alojamientos en Aldea de Cano: 2
Para actualizar datos, enviar correo a: arcandel@hotmail.com

  Albergue Miliario del Verdinal  

Ctra. N-630, s/n - Aldea del Cano (Cáceres)

Información:
Tel.: 927 38 30 02 (Ayuntamiento)
Tel.: 927 38 30 04 (Restaurante Las Vegas)

Propiedad del albergue:
Ayuntamiento de Aldea de Cano

Gestión y mantenimiento:
Municipal

ABIERTO TODO EL AÑO

Acceso:
Peregrinos y Turistas / No se admiten reservas


Plazas: 9 / Precio: 6 €

Características:
3 habitaciones / Cocina totalmente equipada /  Amplio salón con chimenea / Lugar cerrado para bicicletas / Lugar cercano para caballos

Lavadora / Frigorífico / Ducha e inodoro / Agua caliente / Tendedero plegable.

Horarios:
Apertura: No tiene  / Cierre: No tiene
(Hay que recoger las llaves en el Restaurante Las Vegas )

***

  Casa Rural Vía de la Plata  
CASA RURAL

Plaza Mayor, 8 - Aldea de Cano (Cáceres)


Información:
Tel. 666 431 420

web:

Precios especiales para peregrinos

ABIERTO TODO EL AÑO

Distancia hasta el próximo albergue:
Valdesalor: 11,4 km
Cáceres: 23 km
Casar de Cáceres: 34
Embalse de Alcántara: 56 km