Juan Pablo II, un grito lleno de Amor


UN GRITO DE AMOR



Te lanzo,
vieja Europa,
un grito lleno de amor:

descubre tus orígenes y aviva tus raíces.
Revive aquellos valores auténticos
que hicieron gloriosa tu historia
y benéfica tu presencia
en los demás continentes.
en un clima de pleno respeto
a las otras religiones
y a la genuina libertad…
de civilizaciones y estímulo de progreso
para el mundo.
Los demás continentes te miran
y esperan también de ti
la misma respuesta que Santiago
dio a Cristo:

“…Yo, desde Santiago,
Vuelve a encontrarte, sé tú misma,
Reconstruye tu unidad espiritual,
Tú puedes ser todavía faro
«lo puedo»


Juan Pablo II, durante su peregrinación a Santiago de Compostela
el 9 de noviembre de 1982


PAZ Y LIBERTAD PARA UCRANIA


Oración por la Paz
San Francisco de Asís

San Juan Pablo II la rezó frente a los representantes
de las Iglesias cristianas y las religiones del mundo
cuando se reunió con ellos para rezar por la paz en 1986.

Señor, haz de mí un instrumento de tu paz.
Que allá donde hay odio, yo ponga el amor.
Que allá donde hay ofensa, yo ponga el perdón.
Que allá donde hay discordia, yo ponga la unión.
Que allá donde hay error, yo ponga la verdad.
Que allá donde hay duda, yo ponga la Fe.
Que allá donde desesperación, yo ponga la esperanza.
Que allá donde hay tinieblas, yo ponga la luz.
Que allá donde hay tristeza, yo ponga la alegría.

Maestro, que yo no busque tanto ser consolado, cuanto consolar,
ser comprendido, cuanto comprender, ser amado, cuanto amar.

Porque es dándose como se recibe,
es olvidándose de sí mismo como uno se encuentra a sí mismo,
es perdonando, como se es perdonado,
es muriendo como se resucita a la vida eterna.

Amén.


Ultreia et Suseia



Un Camino de pequeñas cosas




UN CAMINO DE PEQUEÑAS COSAS


      Si verdaderamente deseas vivir el Camino como un peregrino, no busques controlarlo… déjate sorprender.

Comienza por acoger las cosas pequeñas: una sombra a tiempo, una sonrisa compartida, el agua fresca de una fuente…
Y aprende a vivir sin prisas, porque en lo sencillo se esconde lo sagrado.

Practica la armonía del alma: sé generoso con tu paso, agradecido con cada encuentro, atento a cada señal.

Cuando te abras a escuchar con el corazón, sentirás cómo el Camino te susurra vida desde lo más profundo del ser.
Esa voz que brota desde dentro, y que —cuando la reconoces— ya nunca caminas solo.

Procura que tus pasos sean íntimos, humildes, cargados de asombro y curiosidad…
Porque el Camino habla también desde lo invisible: desde el silencio, desde la brisa, desde el polvo que se alza tras cada pisada.

Y en esa escucha callada comprenderás que lo esencial no se muestra, no se compra, no se mide.


Lo esencial se siente, se es…
Y se vive en cada una de esas pequeñas grandes cosas que muchos no verán jamás, ocupados en tener, mostrar o llegar.

¡Disfruta las pequeñas cosas!
Allí, donde nadie mira, el Camino te hablará de lo eterno.


Ultreia et Suseia