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Etapa 39-13 Silleda - Outeiro


ETAPA 13. CAMINO SANABRÉS

Esta etapa discurre por los términos municipales de Silleda, A Estrada y Vedra. En parte se sigue el valle del Ulla y es tierra de pazos y de hitos jacobeos.

Comenzamos la etapa a primera hora de la mañana en compañía de la típica niebla gallega.
Silleda la atravesamos caminando por el arcén de la N-525, después de pasar una oficina de correos abandonamos la carretera por una calle a mano izquierda. En pocos metros tomamos un camino a mano derecha, pero que nos hace volver de nuevo a la carretera, la entrada y salida a la nacional será una constante hasta que la abandonamos cuando llegamos a la altura de una fábrica de piensos, que dejamos a la derecha. En este punto tomamos una pista asfaltada que nos lleva enseguida hasta la localidad de San Fiz, aldea de Margaride.



Después de pasar un núcleo de casas y un cruce, nos desviamos por un bonito sendero arbolado que cruza una pista asfaltada. Continuamos por un camino en ligero descenso pasando por al lado de unas naves, y que nos lleva a cruzar por un puente sobre el Toxa, un afluente del río Deza.


Después del vado del río tomamos un camino que tras varios giros nos lleva hasta la N-640, la cruzamos y en breve llegamos hasta un puente sobre la Autopista AP-53.
Cruzamos la autopista por el puente y continuamos por asfalto hasta llegar a la altura de unas casas, donde giramos a la derecha, de nuevo llegamos hasta otra casa que dejamos a la izquierda para desviarnos por una zona arbolada. Dejamos el pequeño bosque y entramos en terreno descubierto por una pista de gravilla para llegar mas tarde a la N-525, llegando por ella a Bandeira.



Bandeira es otra de las poblaciones del Consello de Silleda, que por historia y tradición siempre da cobijo al peregrino y dispone de todo tipo de servicios.
Son famosos sus mercadillos que se celebran los días 14 y 29 de cada mes y sobre todo la Festa de la Empanada, que está declarada Fiesta de Interés Gastronómico.
D. José Espino Matos, el párroco de esta localidad, un gran estudioso del Camino con publicaciones, atiende con mucha amabilidad a todas las demandas de atención.
Los vecinos de Bandeira adoptaron como patrono local a San Antonio de Padua, sin olvidar al patrono principal, San Tirso. Toda la parroquia está situada en una suave loma muy erosionada entre el río Toxa, al este y el Cervañiña al noroeste.
Toda esta tierra conserva restos de la cultura neolítica un de la celta siendo muy tempranamente romanizado, como puede observarse en la metalurgia, en los enterramientos y en la alfarería.
Después de la época sueva perteneció al antiguo condado decense. Fue cristianizada tempranamente con otras parroquias de la comarca.
En el S. XII en el año 1171, se construyó la antigua iglesia parroquial con la de Abades y Dornelas. De aquella primitiva iglesia parroquial solo se conserva la portada principal en Mánduas, con dos bellos retablos barrocos y una pila bautismal en la casa de Elías de Marrás.

La entidad poblacional de Bandeira es relativamente reciente. En el S. XVII tenía unos seis vecinos y no se llamaba Bandeira, sino O Fortín, con edificaciones muy pobres junto al cruce actual. Su nombre alude a la casa fuerte, de muy gruesos muros y piso alto con pequeñas ventanas para ser defendido con facilidad. Esta casa fuerte servía de almacén para recoger las rentas en grano de la casa de la Torre de Cervaña pasando posteriormente al marquesado de Santa Cruz.

Bandeira era un cruce de caminos, y por ella cruzaban el camino de Santiago (la ruta de la Plata) por un lado y por otro el camino de Caldas hacia Lugo. La población campesina de los alrededores comenzó ya en la edad media a sentir la necesidad de encontrarse en incipientes ferias donde se hacían los intercambios de productos de grano, frutas, pieles, lana, hierro para las necesarias herramientas, donde se transmitían noticias religiosas de señores y sus luchas, los juglares cantaban sus coplas en la legua gallega de aquellos días, etc.

A mediados del siglo XVIII la antigua Feria da Pomba, cambió de nombre al cambiar de solar unos 10 metros más al este, de un lugar pequeño, incómodo y húmedo a uno mucho más seco y llano y espacioso, en la llamada carballeira do Rei, que era de dominio público, al lado de fortín. Estas carballeiras do Rei se llamaban así por un decreto de Carlos II mandando hacer plantaciones de carballos (mal llamados robles) de madera muy adecuada y muy necesaria para la construcción de barcos. Esa casa fuerte (fortín) vino a ser también una gran taberna en el S. XVIII con su distintivo rojo de despacho de vinos similar a una bandera.
La feria se celebra los días 14 y 29 de cada mes, y con el tiempo desde sus inicios figuraría entre las más concurridas de la Galicia interior. De esta feria, a la que Bandeira debe fama y desarrollo ya hay constancia en el siglo XVII.

Nos despedimos de Bandeira tomando la carretera N-525, para, enseguida, girar por un sendero con fuerte pendiente de descenso hasta llegar a un arroyo, a continuación una breve subida que nos lleva hasta las primeras casas de Vilariño, rodeado de campos de cultivo.

Salimos de Bandeira por la carretera N-525, y enseguida giramos a la derecha, y que discurre entre campos de cultivo. Pasamos por VilariñoPiñeiro y más tarde por Dornelas, que tiene una hermosa iglesia románica con una ábside circular del siglo XII, que nos da testimonio de su antigüedad. Casi a sus pies, una fuente nos ayudará a refrescarnos y recobrar fuerzas.





El paisaje comienza a cambiar de tonalidades y en el mojón 26,762 km dejamos este pintoresco y acogedor Ayuntamiento para entrar en el de A Estrada. A partir de este momento y hasta nuestra llegada a San Miguel de Castro, vamos a caminar a través de un paisaje poblado de olorosos eucaliptos, uno de los momentos más agradables de la jornada.

Saliendo de Dornelas, se toma el desvío en un cruce a mano izquierda hasta llegar a O Seixo.
En el último tramo de la Vía de la Plata existen pocos lugares donde sellar la credencial. En el tramo por Pontevedra y el último trayecto hasta Santiago, en cambio, las opciones son mínimas. Por esta razón y por su empeño en promocionar el Camino, la Asociación de Mulleres Rurais de Castro han tenido la iniciativa de crear un sello para estampar en las credenciales, el sello está disponible en la taberna de O Seixo.



Desde O Seixo bajamos a continuación hasta San Miguel de Castro que se encuentra próximo. En esta localidad nos espera la sorpresa de vernos literalmente invadidos por hermosas hortensias, que, incluso, forman setos.



La parroquia de San Miguel de Castro es la única del arciprestazgo de Ribadulla que pertenece al ayuntamiento de A Estrada, situado en la provincia de Pontevedra. Su nombre lo debe a un antiguo castro.

La iglesia de San Miguel de Castro, es de estilo románico. Del templo primitivo únicamente se conserva el ábside rectangular muy reconstruido en la parte superior ya que en la cornisa sólo se conservan dos canecillos de proa, y el arco triunfal del que sólo se pueden analizar los toscos capiteles y estos indican un período indefinido entre fin del XII y parte del XIII. El resto es fruto de las sucesivas reformas que sufrió a través de los siglos, (tribuna y sacristía del siglo XVIII), siendo la fachada la parte más reciente (primer tercio del siglo XX), que pretende imitar el original estilo románico de este templo en su portada.
Existían además en esta iglesia, pinturas murales que cubrían las paredes del cuerpo y ábside del templo, descubiertas en 1904, según datos de los libros parroquiales en las que se veía la vida, Pasión y Muerte de Jesús. Tras las sucesivas reformas, las paredes se cubrieron con cemento y cal que impiden conocer estos “frescos”.

Esta iglesia figura en la donación que en el año 1115 hizo Doña Urraca a la iglesia de Santiago. De esta época se conserva el ábside y arco triunfal.


Continuamos camino por una fuerte bajada por pista asfaltada, con la extraordinaria panorámica del Cañón del río Ulla, por el que se desciende al pequeño santuario mariano de Nuestra Señora de Gundián, situado en medio de un espléndido prado con fuente, que nos invita a descansar.
Las primeras referencias de este santuario son de los primeros años del siglo XVIII, momento en que el santuario está ya edificado. La capilla conserva los muros originales del siglo XVIII siendo todo lo demás obra de las reformas del siglo XIX, que modifican la fábrica primitiva tras el traslado de la celebración de la Natividad de Nuestra Señora a este santuario. Tanto la hechura de la sacristía como la puerta y espadaña, presentan la tipología habitual de mitad del siglo pasado. Es famosa su romería del 8 de septiembre.

La fachada presenta el típico esquema pentagonal, con la puerta de entrada a la misma altura de los dos grandes ventanales semicirculares. Sobre la puerta, una pequeña ventana cúbica, y coronando el edificio la espadaña cuadrangular de un sólo cuerpo con las campanas sostenidas por un dintel apoyado sobre tres pilares, rematando todo tres pequeñas pirámides.

La talla de la patrona de la parroquia (Santa Mª Magdalena de Ponte Ulla) se representa como una mujer joven de largos cabellos coronada con la aureola de santidad. Viste túnica talar y manto. 
Agarra con ambas manos el tarro de los perfumes con los que ungió los pies de Cristo. No tenemos noticias sobre esta talla de la santa titular de la parroquia.


Nuestra Señora de Gundián, se encuentra situada en una hornacina excavada sobre la fuente que nace bajo la ermita, de gran tradición en la parroquia por considerarse de aguas sanadoras. María como Madre, vistiendo túnica y un manto que cubre su cabeza y cae por la espalda. Sobre el brazo izquierdo sostiene a Jesús vestido asimismo con una túnica que le cubre hasta los pies y ladea su cuerpo mirando hacia su madre.


No tenemos datos sobre esta imagen de la Virgen de Gundián que recientemente se realizó para la fuente de esta ermita, sustituyendo a una anterior, que según la tradición era del monasterio de San Xoan da Cova, ubicado en la falda del monte entre el que corre el río Ulla y que una riada arrasó en el siglo XVI, de esas fechas sería la anterior imagen que junto a una cruz de azabache y plata que se conserva en la parroquial de Ponte Ulla fueron las únicas piezas que se “salvaron”. La actual, muestra un canon corto con unas enormes y desproporcionadas manos, en cambio Jesús parece excesivamente “largo” frente a la Madre que se muestra frontal, con una túnica que se apoya directamente sobre la peana, de escasos y poco profundos pliegues que caen paralelos.


La disposición y estilo de las imágenes responde a criterios arcaizantes que tratan de repetir el estilo de la talla anterior.

Nos hallamos a las puertas de Ponte Ulla, una curiosa localidad con cuatro puentes y una iglesia románica, la primera localidad de la provincia de A Coruña. A ella llegamos por el puente viejo que salva el río Ulla después de un bonito descenso de 3 km por pista asfaltada.
El río Ulla es la segunda cuenca más importante de la Comunidad Gallega y que desemboca en la ría de Arosa tras un viaje de más de 130 kilómetros.

Puente Ulla pertenece al municipio de Vedra, en las proximidades del valle de Ulla.
Honran el nombre de esta parroquia de Vedra, cuatro puentes: el puente antiguo que le da su nombre a esta localidad, obra del afamado arquitecto compostelano Tomás del Río, construcción de particular belleza y que data de la segunda mitad del s. XVIII. El puente de "camiño de ferro", puente de Gundián, por el que pasa el tren, construido a mediados de este siglo, el puente de la carretera Santiago-Ourense que fue construido en los años 70 y finalmente el gigantesco y flamante puente del AVE, actualmente en su fase final de construcción.







Puente Ulla tiene estructura de villa medieval con su plaza interior; una fuente de cantería a la que se accede bajando unas escaleras, la preciosa iglesia de La Magdalena, templo románico que posee una Anunciación pintada al fresco en el siglo XVI en su arco triunfal, y de devoción muy presente a lo largo del Camino. En su arco triunfal admiramos un fresco de la representación de la Anunciación, perteneciente al siglo XVI.


Destacar también en la fachada granítica de una casa de la localidad, la talla de la representación de un milagro de San Nicolás de Bari, tallado en un bello capitel románico, sin olvidar el Pazo de Vista Alegre, también llamado de Pardiñas o de Gasset.

A esta localidad se la conoce con el sobrenombre de Jardín de Compostela, debido a su extraordinaria belleza natural. Sus hermosos paisajes alcanzan su máximo punto en las faldas del famoso Pico Sacro, en las cercanías de Ponte Ulla, término por donde atraviesa un desfiladero, conocido como San Xoán da Coba.

Esta localidad nos ofrece todo tipo de servicios. Quien lo desee puede hacer su fin de etapa en Ponte Ulla, usando hospedaje privado.

Salimos de Puente Ulla por un camino medieval, ascendente y empedrado, damos a una carretera que confluye con la N-525, la cruzamos y tras andar por el arcén, sale a la izquierda un camino asfaltado, que tras rodear por detrás a un restaurante, vuelve a la nacional. En este momento no seguimos por el arcén, sino que cruzamos la nacional (atentos a un cartel metálico del camino de Santiago junto a carretera) y poco después cruzamos las vías del tren por un paso por debajo. A partir de aquí, la orientación es fácil.
Subimos por pista forestal entre eucaliptos, y llegamos a un cruce donde encontramos, a la izquierda del camino, la pequeña Capilla de Santiaguiño situada en el lugar donde la tradición dice que sucedió el acontecimiento de los bueyes que trasladaron los restos del Apóstol Santiago.


Tiene la capilla una placa que dice que fue restaurada por Antonio López Valdés, canónigo de la Catedral de Santiago, que vivió en esta parroquia hasta 1910. Detrás, está la fuente de Santiaguiño, que data de 1670. Tiene una inscripción que habla del traslado del cuerpo del apóstol Santiago y un relievo que representa parte de la leyenda del Dragón, relacionada con las sagas de la Reina Lupa.

En el  centro de la fuente se puede ver una representación del apóstol, flanqueado por sus discípulos Teodoro y Atanasio. Según algunos autores estas dos figuras procederían del antiguo coro románico de la Catedral de Santiago, obra del Maestro Mateo. Se puede calificar a la fuente como una especie de retablo pétreo muy logrado. Remata con una cruz y dos pináculos, todo ello sobre un techo a dos aguas que improvisa un frontón. Junto a ella nos encontramos con el mojón 16,617 (kilómetros que faltan para llegar a Santiago).


Delante, está el campo de la fiesta, y un palco de buena presencia. Cerca, un hórreo y casas. A pocos metros de la ermita llegamos hasta el último albergue de peregrinos del Camino antes de llegar a Santiago de Compostela.
Hoy descansaremos en una envidiable aldea rural lejos de cualquier agobio.

El moderno albergue de Outeiro (parroquia de San Pedro de Vilanova, Concello de Vedra), se encuentra emplazado en un entorno rural envidiable y en una posición estratégica más que privilegiada, a tan solo 16 kilómetros de la catedral de Santiago.

El albergue es moderno y acogedor, pero algo alejado del pueblo. Está separado del pueblo por varios kilómetros, se nos hacia algo complicado el comprar alimentos para la cena, pero este pequeño problema nos lo solvento una publicidad que había en el panel de anuncios del albergue. Una tienda de alimentos nos suministró todo lo necesario para la comida, hicimos el pedido por teléfono y nos lo trajeron al albergue, todo un detalle por parte de estos atentos comerciantes.


¡¡ Mañana llegamos a Santiago !!