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Vía de la Plata. Etapa 8. Villafranca de los Barros - Torremejía


La etapa de hoy nos lleva a Torremejía y con ella nos plantamos en el km 200 de nuestro Camino a Santiago. Caminaremos por rectas interminables, entre extensos campos de viñedos que se fundirán en nuestro horizonte.

Si esta etapa la realizamos en época estival, lo aconsejable es comenzar a caminar antes de los primeros rayos de sol. Prolongar la jornada mucho más allá del medio día podría convertirse en una temeridad; las altas temperaturas en estas latitudes y la falta de sombra, podría llegar a ser fatales.

En la etapa de hoy no encontraremos poblaciones intermedias, ni fuentes de agua donde poder abastecernos. Antes de comenzar la etapa no hay que olvidar llevar con nosotros agua suficiente para toda la jornada, si caminamos en verano no sería exagerado llevar el doble de lo habitual.



Comenzamos nuestra etapa de hoy junto a la portada gótica del templo de Ntra. Sra. del Valle, en la plaza de España.
Dirigimos nuestros primeros pasos hacia el lateral izquierdo de la iglesia del Valle, de seguido tomaremos la calle Santa Joaquina, que nos lleva a la del Calvario y esta hasta la encalada ermita de la Coronada.


Junto al lateral derecho de la ermita tomamos la calle San Ignacio, por ella diremos adiós a Villafranca de los Barros.
Una vez dejada atrás las últimas casas nos quedarán unos 700 m. para llegar hasta la carretera BA-6004, la cruzamos para tomar una pista ancha de tierra llamada Vereda de la Calazada Romana.
Poco a poco los olivares van cediendo el protagonismo a los campos de viñedos y a su tierra arcillosa, señas de identidad de esta Comarca de Barros.


Entre Villafranca y Torremejía discurre una eterna pista cuyo final nunca se adivina y lo peor, la sombra brilla por su ausencia. Tras unos 5 km llegamos hasta un mojón jacobeo, que nos indica abandonar la amplia pista para tomar una senda algo más estrecha a nuestra izquierda, caminaremos entre viñedos por los campos de El Chaparral.



En cuatro kilómetros llegamos hasta la siguiente referencia, el Arroyo del Bonhabal (Km 9,8 de la etapa). Pasado el arroyo giramos a la derecha, pronto se presentará ante nosotros una larga recta, por ella iremos unos cuatro kilómetro, si nos impacientamos se nos hará eterna, paciencia y buen paso. 


Tras el km 14 de la etapa llegamos hasta un cruce de caminos, en este punto podemos optar por tomar el camino de la izquierda que nos lleva a Almendralejo, a unos 4 km de distancia o bien continuar recto hacia Torremejía, a unos 13 km.
Continuamos de frente, paso a paso, en poco más de tres kilómetros llegamos a la carretera EX-212. Por esta carretera vuelven al camino los que vienen de Almendralejo.
Cruzamos la carretera y continuamos por una larga recta entre olivares, quizás sea este un buen momento para hacer una pequeña parada en el camino y reponer fuerzas bajo la sombra de un olivo.


En el km 24 de la jornada abandonamos la ancha pista por un camino que nace a nuestra izquierda entre campos de cultivos. En tan solo un par de kilómetros llegamos hasta la vías del ferrocarril, la salvamos por un paso subterráneo. A la salida del túnel el camino es irreconocible, caminamos paralelos al arroyo y en algo mas de cien metros se hace evidente.


Entramos en Torremejía por la calle calzada romana y, pasado el patio de un colegio, giramos a la izquierda por la calle Federico García Lorca. Pasado la Plaza de España y el ayuntamiento llegamos hasta la carretera N-630 transformada en Avenida, la de Extremadura. En ella encontraremos varios bares y restaurantes donde tomar un refrigerio mientras decidimos donde alojarnos.

Información:


En la población encontraremos dos albergues donde alojarnos, el Turístico situado junto a la iglesia y el albergue Rojo Plata, en la calle José de Espronceda, 23, su propietario Santiago, también tiene un bar-restaurante, el Rojo Plata, situado cercano, en la avenida de Extremadura, sirve menús para peregrinos.

Al igual que muchas de las poblaciones vecinas Torremejía tiene su origen en la repoblación que hicieron los reyes cristianos tras reconquistar esta tierras a los musulmanes. En 1480, Don Diego García Torres y Mejías fundó esta localidad que, junto al ya citado Palacio de los Mexía tiene el edificio religioso más importante de la población en la Iglesia parroquial del Ntra. Sra. de La Concepción, del s.XVI.
Actualmente el palacio está habilitado por la Junta de Extremadura como Albergue para turistas y peregrinos.

La torre, llamada de los Mojicones, está situada en la parte trasera del palacio y dio el nombre al lugar. Fue construida para defender la calzada romana de bandidos y asaltantes.
Durante La Guerra de la Independencia el pueblo fue arrasado por las tropas francesas.

Torremejía fue inmortalizada en una obra cumbre de la literatura española, La familia de Pascual Duarte, del Nóbel Camilo J. Cela.



2 comentarios:

  1. Por lo que se cuenta etapa dura, buen consejo de abastecerse de agua, esas eternas pistas de kilometros y kilometros, que daran para todo, pensar, meditar, y grandes dosis de paciencia, gracias por la minuciosa informacion.

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  2. Muchos hacen hincapié en lo importante que es salir al Camino con una buena preparación física, en efecto la tiene, pero no menos importante es prepararse mentalmente. Etapas como esta te exigirán dicha preparación, en ella hay momentos en que parece que tu camino no avanza, los puntos donde tomar una referencia son casi inexistentes, las infinitas rectas entre campos de vides pueden pasar factura. En casos como este no está de mas una buena compañía :)

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