ETAPA 24: BENAVENTE > ALIJA DEL INFANTADO



Información actualizada: 14 de abril de 2026


      Benavente amanece con esa calma que tienen las ciudades cuando aún no han despertado del todo. El peregrino se despide de sus calles y, casi sin darse cuenta, vuelve a entrar en el territorio más auténtico del Camino: el de los pasos repetidos, el horizonte abierto y el silencio que acompaña.

Cada jornada comienza igual: una mochila, un rumbo… y el corazón dispuesto.

Hoy la etapa es sencilla y amable, pero no por ello menos significativa. Cruzaremos campos de labor, pequeñas localidades y, sobre todo, un puente que desde hace siglos une provincias, caminos y destinos.


      El punto de inicio está en la Plaza Mayor. Desde aquí salimos por la calle de los Herreros y tomamos la avenida Cañada de la Vizana. Tras una rotonda abandonamos Benavente por el arcén de la ZA-P-1511 (carretera de Alcubilla), con poco tráfico.

Durante los primeros kilómetros caminamos entre tierras de cultivo regadas por el río Órbigo. Pasamos junto a una gasolinera llamada Camino de Santiago, casi como un guiño del destino, como si el propio camino quisiera recordarnos que seguimos avanzando hacia algo más grande que una simple meta.


      Tras algo más de dos kilómetros abandonamos el asfalto y tomamos una pista a la derecha en ascenso (km 5,2). Una flecha amarilla pintada sobre un cartel de Coto Privado de Caza marca el rumbo. El paisaje cambia: entramos en un tramo de encinar, silencioso, de tierra firme y sombra escasa.

⚠️ Atención: en este sector conviene prestar especial atención a la señalización, ya que no es abundante.

Hay tramos donde el Camino
se esconde… para enseñarnos
a mirar mejor.


El Peñón y la antigua Brigeco

      A unos cuatrocientos metros de la cantera llegamos a una zona conocida como El Peñón. Según el doctor Roldán Hervás, en este enclave pudo situarse la mansio romana Brigeco, testimonio de que por aquí, mucho antes que nosotros, ya caminaban romanos, viajeros, comerciantes y gentes en ruta.

El peregrino atraviesa estos lugares sin ver ruinas, pero el suelo guarda memoria. Y eso también forma parte del Camino: caminar sobre siglos.

Tras cruzar por segunda vez las vías del antiguo ferrocarril llegamos a la autovía A-52, que cruzamos por un paso inferior (km 6,4). Poco después aparece ante nosotros la primera localidad de la etapa.




Localidad con bar, tienda y farmacia.
El albergue municipal actualmente continúa cerrado.

      Villabrázaro es un lugar tranquilo, de esos que parecen vivir a un ritmo diferente. Los primeros documentos que hablan de su existencia datan del año 970, y hacen referencia a un santuario ubicado en este valle: el convento de Nuestra Señora del Valle, considerado durante siglos el principal templo espiritual del Valle de Santa María.

La actividad de los frailes franciscanos terminó en el siglo XIX, tras la desamortización de Mendizábal, un episodio que cambió para siempre el paisaje religioso y social de muchos pueblos.

Un detalle curioso: a principios de los años setenta se desmontó la armadura morisca que cubría el presbiterio. La pieza fue adquirida por el Ministerio de Información y Turismo y trasladada al Torreón del Caracol de Benavente, donde hoy puede contemplarse.

También destaca la Iglesia parroquial de Santa María Magdalena, del siglo XVIII.


En pueblos pequeños,
lo sencillo suele ser
lo más verdadero.


      Salimos de Villabrázaro por una carretera comarcal. El Camino se vuelve largo y abierto, y durante aproximadamente 8 km avanzamos hacia la siguiente localidad: Maire de Castroponce.

Es un tramo fácil, de caminar continuo, donde el paisaje parece repetirse. Pero el peregrino sabe que, incluso cuando el entorno no cambia, el interior sí lo hace.






Localidad con bar.

      A la entrada de Maire sorprenden unas cuevas excavadas en la tierra, utilizadas tradicionalmente para la maduración del vino. Son pequeñas puertas en la ladera, discretas, como si el pueblo guardara bajo el suelo sus tesoros más humildes.

Maire está situado junto al río Órbigo, en la comarca de Benavente y los Valles, y es la última localidad zamorana de la Vía de la Plata. Su casco urbano, con abundantes construcciones de adobe, conserva un aire de otro tiempo. Se asienta sobre una pequeña colina desde la que se divisa el valle y el río, recordándonos que la vida siempre encuentra un cauce.

Destaca la Iglesia parroquial de la Natividad, con artesonado mudéjar y un interesante retablo barroco que acoge a la Virgen de la Leche.



      A la salida de Maire tomamos la carretera que conduce hasta uno de los grandes símbolos de la jornada: el Puente de la Vizana. Unos 700 metros antes del puente dejamos atrás la provincia de Zamora y entramos en León.

Puente de la Vizana (km 18,5)

      El puente tiene origen romano y se levanta sobre el trazado que siguió la calzada para salvar las aguas del río Órbigo, afluente del Esla. Ha sido restaurado en numerosas ocasiones y su aspecto actual es esencialmente medieval.

Junto a él se encontraba el poblado de La Vizana, hoy desaparecido, despoblado en el siglo XIX.

Este enclave fue desde siempre una encrucijada de caminos: hito romano, paso medieval, ruta de peregrinos y vía de postas, dando nombre a la Cañada Real de la Vizana, que se superpuso sobre la antigua calzada.



Cruzar un puente
en el Camino es cruzar
también una frontera
del alma.




      Una vez cruzado el puente continuamos a la izquierda por la carretera LE-114. A unos 200 metros viramos por un camino a la derecha y luego a la izquierda, que nos conduce hasta la Plaza Mayor de Alija del Infantado, donde se alzan el castillo y el ayuntamiento (km 21 - Final de la etapa).


📌 Consejo práctico: si nuestra intención es ir directamente al albergue, es recomendable continuar por la LE-114 sin tomar el desvío señalizado, ya que el albergue se encuentra junto a la residencia de ancianos.

Y así, casi sin grandes esfuerzos, llegamos al final de la etapa. Pero el peregrino sabe que no es solo una llegada: es un pequeño cierre interior, un “hasta aquí hoy” que también significa “mañana seguiré”.




Localidad con albergue y todos los servicios necesarios.

      Alija del Infantado es una villa histórica de gran importancia. Su origen podría remontarse a tiempos celtas o astures, aunque existen vestigios de civilización prehistórica. Más tarde fue romano, visigodo y árabe, hasta quedar integrada en el Reino de León con los reyes García I y Ordoño II.

Algunos investigadores sostienen que Alija fue un antiguo asentamiento sagrado, vinculado a las llamadas líneas de Alaise. Su nombre tendría raíz indoeuropea y podría interpretarse como “punto de contacto entre pueblos”. Y quizá eso sea lo que mejor define este lugar: un cruce de caminos donde siempre hubo tránsito, encuentro y paso.

Hay pueblos que no se visitan:
se atraviesan…
pero se quedan dentro.

Castillo de Alija del Infantado
      Interesante recinto fortificado delimitado por cubos y torres. Fue erigido en el siglo XV, y en su interior se conserva el antiguo palacio de los Ponces, cuya construcción se fecha en el siglo XIII.

Iglesia de San Esteban
      Construida entre los siglos XIII y XVI, conserva un valioso artesonado mudéjar del siglo XVI y retablos de interés. En su interior también se encuentra un reloj del siglo XIX. Fue parroquia hasta 1896 y reúne una hermosa mezcla de estilos arquitectónicos.

La Cruz del Peregrino
      Situada en El Teso, recuerda la antigua Casa-Hospital de la cofradía de San Mamés, donde se atendía en la Edad Media a los peregrinos que recorrían esta ruta.

Iglesia de San Verísimo
      Iglesia construida inicialmente en el siglo XIII. En uno de sus contrafuertes que da a la plaza se encuentra empotrado un capitel romano del siglo III. Destaca su torre poligonal exterior y el retablo barroco en su interior.


Información práctica para el peregrino

Distancia: 21 km
Tipo de etapa: cómoda y llana, con tramos largos expuestos al sol.
Dificultad: baja.

Servicios en ruta
- Benavente (km 0): todos los servicios.
- Villabrázaro (km 7,6): bar, tienda y farmacia.
- Maire de Castroponce (km 15,8): bar.
- Alija del Infantado (km 21): todos los servicios y albergue.

Entre localidades hay pocos puntos de sombra y refugio.

Señalización
- Atención al tramo de pista tras dejar la ZA-P-1511 (km 5,2), donde las flechas no abundan.

Punto destacado de la jornada
- Puente de la Vizana (km 18,5): paso histórico clave y entrada simbólica en la provincia de León.

Consejo útil
📌 Para llegar al albergue de Alija, conviene seguir por la LE-114, ya que el camino señalizado conduce primero a la Plaza Mayor.

Recomendación
En días calurosos, se recomienda comenzar muy temprano, llevando agua suficiente.

Cierre para el peregrino
Alija del Infantado te recibe como un lugar de historia y paso. Has cruzado el Órbigo, has cambiado de provincia, y has añadido otro tramo a tu propia transformación silenciosa.

Porque el Camino no solo une pueblos. Une etapas de vida.

Lo que hoy has caminado
no se mide en kilómetros,
sino en calma.

Descansa. Mañana el Camino seguirá abriéndose ante ti, como siempre: sencillo, humilde… y lleno de sentido.

Ultreia.

ETAPA 25
Alija del Infantado > La Bañeza
22,3 km

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Buen Camino

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