BREVES REFLEXIONES SOBRE LA PEREGRINACIÓN A SANTIAGO DE COMPOSTELA
LA PEREGRINACIÓN, MODELO DE VIDA
Las peregrinaciones son itinerarios sagrados, trazados en los paisajes y asociados a un mito, leyenda o historia particular que a la vez que lo sacraliza, lo carga de sentido, de hitos que operan como claves para las identidades personales y colectivas, atrayendo así a individuos, a grupos que se consideran ligados a estos lugares para siempre. Estos itinerarios están marcados por etapas, puntos localizados y diferenciados con nombres, todos ligados por la historia del primer peregrino, del peregrino primigenio, que parece que es quien traza el recorrido y lo carga con valores y significados. Así, es el mito el que hace el camino, lo sacraliza y une puntos distantes entre sí varios kilómetros.
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| Xacopedia |
De esta forma, son muchos los mitos que nos muestran no solo los primeros antepasados peregrinando, sino la peregrinación misma como modelo para la vida, algo necesario, valioso tanto para la existencia terrestre como la del más allá. Y es que el itinerario de la peregrinación constituye un renacer simbólico, por eso en la iconografía vemos representado al peregrino jacobeo con sus atributos a las puertas del Paraíso. La peregrinación así considerada es mucho más que un hecho. Para resultar coherente y hallar su lugar tiene que integrarse en un orden de cosas más amplio. Una manera es ubicarla en un sistema metafísico en constante caminar, donde vivir es sinónimo de recorrer un camino. Y es que en muchas culturas la peregrinación forma parte de una concepción general de la vida en la que ésta se toma como si fuera toda ella una peregrinación. Por ello, se entiende la peregrinación como imagen de la vida humana. En este sentido y tomando la expresión de Lisón Tolosana podemos considerar que los miles de peregrinos que “...dejan sus huellas en los caminos lo hacen para testimoniar con sus personas, en metáfora viva, la creencia de que la peregrinación es la vida del hombre sobre la tierra...”. De esta concepción itinerante de la vida del hombre se ha ocupado desde la Antigüedad la filosofía y la religión. Aparece en los Trabajos y los Días de Hesíodo (700 a. C.) y en el Banquete de Platón, aunque el modelo que influye en el cristianismo temprano es el expresado en el Antiguo y Nuevo Testamento. Las referencias al camino son frecuentes en los salmos y evangelios.
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| Peregrino medieval. / Xacopedia |
En efecto, el Antiguo Testamento presenta al pueblo elegido en un continuo caminar, de ahí que los hebreos conciban la vida como peregrinación. De igual forma, el cristianismo entiende la vida como un destierro fuera de su verdadera patria, el Paraíso. El Nuevo Testamento recoge este tema, sobre todo las epístolas de San Pedro y San Pablo: el primero, consideraba la vida como un exilio en el desierto, una peregrinación hacia la patria celestial; por su parte, San Pablo especificaba que los cristianos son «ciudadanos del cielo». Junto a esto, en la literatura patrística temprana se asienta la idea de que el bienestar del hombre en la tierra debía ser un breve descanso transitorio en el que no había que aferrarse a los bienes materiales, porque en ese mundo solo se estaba de paso. Así concebía la vida terrenal San Agustín como una peregrinación al final de la cual se encontraba el Paraíso. En uno de sus sermones decía: “...Vivid todos unánimes, sed todos fieles, suspirando en esta peregrinación por el deseo de aquella única patria e hirviendo en su amor...”. La figura de los profetas que iban de un lado a otro predicando, vestidos con pieles y viviendo de forma austera, fueron también un poderoso atractivo para la mentalidad medieval, pues desarrollaron la imagen del cristiano como viajero y extranjero en la tierra.
El modelo que estos pronosticadores siguieron fue el de Cristo y los Apóstoles, que iban de aldea en aldea, sin casa, ni morada propia. En algunos fragmentos de los Evangelios se encuentran pasajes que invitan a abandonar la patria y a llevar una vida errante. Este modelo de itinerancia fue muy influyente durante la Edad Media, su seguimiento literal, exacto, movió a numerosos monjes de Oriente y Occidente a emprender la misma vida errante que describía la Biblia. El estatus del viajero se convirtió para ellos en una imitación de la vida de Cristo. Por eso, estos monjes dejaron su patria y se lanzaron a vivir por los caminos, puesto que para ellos la vida en el exilio era la más propia del cristiano y la mejor preparación para la vida eterna. De esta forma de vida hay algunos testimonios: uno es el del eremita Egeberto de Umbría del norte (639-729), que según Beda el Venerable (672-735) abandonó su patria y permaneció toda su vida como peregrino. Este tropo de la vida como viaje, como peregrinación, también fue utilizado en las prédicas, por ejemplo, San Martín de León, experimentado viajero de la segunda mitad del siglo XII utiliza con frecuencia en sus sermones el símil del camino; también recurre a él, el presbítero italiano, Cayetano de Thiene (1480-1547) lo resume así: “...no somos sino peregrinos de viaje; nuestra patria es el cielo...”.
De forma similar, lo emplea San Ignacio de Loyola (1491-1556) para titular su autobiografía Relato del peregrino. Esta misma idea aparece en los primeros versos del auto sacramental titulado El Peregrino, de José Valdivieso (1565-1638). La metáfora ha perdurado hasta la actualidad, lo podemos apreciar en la obra Homo Viator del dramaturgo y filósofo francés G. Marcel (1889-1973) y en el libro Camino de Monseñor Escrivá de Balaguer (1902- 1975).
En la mayoría de las ocasiones la peregrinación responde a una libre llamada interior que impulsa al peregrino a ponerse en camino alentado por satisfacer ya necesidades espirituales, ya corporales, ya materiales: la renovación espiritual, la búsqueda de alguna gracia particular, por penitencia impuesta, en cumplimiento de votos o promesas, e incluso el espíritu de aventura y la curiosidad mueve a algunos a peregrinar; los hay que incluso peregrinan en nombre de otros.
Así, el peregrino desligado de todo lo que representa la vida cotidiana: familia, ocupación, vivienda, etc., vive la peregrinación como un paréntesis espiritual de su experiencia terrena, como una forma de penitencia, de preparación ascética, puesto que el caminar, el peregrinar ya es en sí un medio de mortificación y de aflicción. El fin primordial de la peregrinación es hacer penitencia.
En efecto, se trata de un ritual en el que el cuerpo es a la vez sujeto activo y pasivo, hace el camino y lo sufre simultáneamente. El camino así queda grabado en la retina del peregrino y pasa a formar parte de sus recuerdos, de su vida. Sus paisajes, formas, olores y colores se asocian al continuo caminar, al cansancio de las horas pasadas en el camino, pero también a la lluvia, al viento, al frío o al sol y al calor, etc. Recuerdos que se evocan conjuntamente con rezos, cantos, risas. De este modo, “…la memoria transporta en el tiempo el camino como experimentado en todo el cuerpo. El camino afecta a todo y repercute en todo y, aún más, parece obligar a experimentar el cuerpo en sus partes y funciones…”, en el cansancio de los pies, de las piernas, de los huesos, de otras partes del cuerpo, etc. Esto lo que subraya es, a fin de cuentas, que es un acto de ofrecimiento individual, pues esta peregrinación es una ofrenda de la vivencia del camino experimentado en el propio cuerpo y que tiene como finalidad, en muchos casos, mostrar ante Dios y ante sí mismo un testimonio palpable de su propia fe. De ahí, que posiblemente sea un modelo paradigmático de devoción.
Otro aspecto espacial más de esta peregrinación es su ordenación en etapas, que indica “…que el camino es un espacio continuamente fragmentario, por hacer, hasta acabar hecho…”. El espacio así es concebido como camino jalonado de etapas, de hitos religiosos, iglesias, capillas, hospitales, albergues donde rezar, adorar, reponer fuerzas.
LA CONSTRUCCIÓN DE LO SAGRADO: SANTA EULALIA DE MÉRIDA (Y SU EXTENSIÓN POR EL LEVANTE ESPAÑOL) Antonia Castro Mateos
ORACIÓN A SANTIAGO PEREGRINO
ante tu imagen de peregrino, queremos reafirmar nuestra condición de peregrinos, como peregrino fuiste Tú y Jesús de Nazaret.
Somos unos peregrinos en búsqueda; no buscamos nada material, buscamos paz interna, capacidad de amor, de escucha y de entrega a nuestros semejantes.
Buscamos unos principios que como personas necesitamos en el mundo de hoy, una escala de valores en nuestra vida para organizarla y organizarnos.
Aquí y ahora queremos reafirmar nuestra condición de cristianos, como Tú lo hiciste con el Martirio que sufriste por amor a Jesús de Nazaret.
Buscamos nuestra identidad de cristianos
en un mundo descristianizado,
falto de valores y de madurez cristiana.
Todos tenemos problemas en la vida, ayúdanos a levantarnos, que no andemos arrastrados por la acera de la vida, que no perdamos nuestra dignidad de cristiano.
ESPÍRITU PEREGRINO
Convertirse en peregrino es una decisión trascendental. Quién realiza el Camino de Santiago lo hace impulsado por un profundo deseo espiritual que llama a la búsqueda interior, al descubrimiento de la verdad, a la compasión y al perdón. Este poderoso sentimiento es el “espíritu del peregrino”.
Según el mito y los testimonios de los peregrinos, el espíritu se hace cada vez más latente en el corazón del viajero a medida que este avanza en la ruta. Al mismo tiempo, se materializa en forma de acciones espontáneas de generosidad como compartir el almuerzo, el agua de tu cantimplora o ayudar a otro con dificultad para continuar el trayecto.
El espíritu del peregrino es una suerte de ángel guía, un aura dulce de esperanza y fe que ayuda a los viajeros a cumplir sus metas y a adquirir nuevas enseñanzas. Con seguridad, cada peregrino experimenta pequeños milagros a lo largo del camino que transforman su perspectiva de la vida.
El poder espiritual del Camino de Santiago es tan intenso, que algunas personas se echan a llorar o realizan hazañas físicas que de otro modo no hubiesen podido conseguir.
El espíritu del peregrino también es colectivo. Desde que inicia la ruta, puedes sentir cómo el ambiente se llena de un humor positivo y el terreno es mucho más amigable a tus pasos. Siempre estarás rodeado de sonrisas y al mirar a los desconocidos es fácil tener la sensación de que son viejos amigos.
El espíritu del peregrino aparece de forma natural en tu interior a medida que avanzas en el Camino de Santiago, pero puedes realizar ciertas acciones para intensificar este sentimiento y ayudarte a cumplir los objetivos del viaje.
Fíjate en los detalles: disfruta los sonidos del camino, admira la naturaleza a tu alrededor y camina lo suficientemente despacio como para fijar los paisajes en tu mente. La naturaleza es el lugar por excelencia para el desarrollo espiritual, las respuestas a las interrogantes de tu vida llegarán poco a poco.
Comparte con otros: acércate a alguien que esté solo o únete a un grupo de caminantes durante algún tramo. Conversa, escucha atentamente y aprende de sus historias. No tengas miedo de compartir tus pensamientos e inquietudes, recuerda que todos los peregrinos están unidos por un mismo sendero, aunque tengan objetivos diferentes.
Ora y reflexiona: ocúpate de tu relación personal con Dios. Ora a tu manera y ten conversaciones contigo mismo. Algunas personas guardan sus reflexiones en apuntes, otras las graban y otras deciden guardarlas en su interior.
Sea cual sea la forma que adquiera el espíritu del peregrino en tu viaje, ten la certeza de que cambiará tu vida para siempre.
\ Juan Belda
LA BÚSQUEDA
LA BÚSQUEDA
El peregrino es hombre de esperanza, es alguien que peregrina en la fe, su búsqueda es la del camino en la verdad de su propia existencia, la que renueva cada día, mientras se reafirma a cada paso en su fe.
Su sed no la sacia una fuente lejana, sino la búsqueda de lo divino, la del abrazo de la misericordia.
“El peregrino tiene una experiencia auténtica del tiempo: se levanta antes de que haya salido el sol; ve amanecer; hace silencio por la mañana para levantar la mirada a la Presencia de Dios mientras empieza de nuevo su vida; va viendo cómo cambia el color de las cosas a medida que avanza el día; vive intensamente cada momento; reposa en una iglesia, en una sombra; vive sin reloj, sin calcular el tiempo".
Permanece viva en él la esperanza de alcanzar la meta movido por el deseo del destino.
Comprueba que lo importante es descubrir el sentido de la existencia, frente al cual se renueva a cada instante la necesidad de la conversión
CAMINAR CON ALMA BAJO EL SOL
Hay que estar hecho de una pasta especial, templada por la paciencia y curtida por el deseo profundo de encontrarse.
Prepararse es amar el Camino
Si deseas vivir este Camino en época estival, hazlo sin desafiarlo:
abrázalo con respeto, y él te mostrará su rostro más íntimo.
Empieza por cambiar el paso de tus días.
La hidratación no es un detalle: es el hilo que sostiene tu marcha.
Tu ropa, ligera y clara, debe ayudarte a respirar. El sombrero de ala ancha, tu pequeño santuario ambulante.
El protector solar, tu aliado fiel.
Aliméntate de lo que da la tierra sin artificios: frutas, ensaladas, verduras frescas. Evita lo que pese, por dentro y por fuera.
Acostúmbrate al calor poco a poco. Escucha a tu cuerpo.
Haz de él no un campo de batalla, sino un templo al que cuidar con devoción.
Caminar sin reloj
Una de las bendiciones de este Camino en verano es su soledad sagrada.
Los pasos resuenan limpios en la tierra ardiente.
No hay prisas, no hay multitudes.
Solo tú, el sendero y el cielo.
Deja el reloj en casa.
Camina con el ritmo del alma, no del cronómetro.
Mira al cielo, párate a oler una flor, siéntate en una piedra y escucha.
A veces, ese momento es más importante que llegar.
Escuchar al sol y a las estrellas
Consulta siempre las previsiones meteorológicas. El calor no perdona.
AEMET es tu faro en este mar de fuego.
Cuando el sol aprieta, la noche es aliada.
Empieza tu jornada bajo las estrellas, antes del amanecer.
Deja que la luz suave del alba te acompañe.
Haz lo posible por terminar antes del mediodía: cuando el sol se impone, se camina hacia el riesgo.
Recomendaciones para caminar en verano
Comienza temprano. Calcula tus etapas con sentido común, sabiendo que lo importante no es llegar lejos, sino llegar bien.
Caminar como forma de oración
Recuerda: el Camino no es una carrera, ni una hazaña física.
Es un acto de escucha, un peregrinaje hacia adentro.
Caminar bajo el sol es, en sí mismo, una forma de meditación.
Cada gota de sudor, una ofrenda.
Cada paso, una oración.
Si eliges la Vía de la Plata en verano, hazlo con humildad, con gratitud y con conciencia.
Y que cada amanecer sea un nuevo comienzo.
Ultreia et suseia.
Signos de alarma ante un GOLPE DE CALOR
- Piel que se siente caliente y seca pero no sudorosa.
- Confusión o pérdida del conocimiento.
- Vómitos frecuentes.
- Siente como que le falta el aire o tiene problemas para respirar.
Ante cualquiera de estas situaciones lo más recomendable es acudir al centro de salud más cercano lo más deprisa posible para evitar males mayores:
Cuando la temperatura corporal sube por encima de los 40º. El organismo humano funciona a unos 37º y es bastante sensible a las variaciones externas. Para ello, dispone de mecanismos que regulan su temperatura, como el sudor, y distribuyen el calor mediante la sangre y lo expulsan hacia el exterior. Cuando se sufre un golpe de calor todos estos mecanismos dejan de funcionar, sube la temperatura y se pierden abundantes líquidos corporales. Todo ello eleva las probabilidades de padecer daños neurológicos e, incluso, de morir.
Entre los signos característicos para identificarlo podemos encontrar:
- Mareo, confusión, desorientación.
- Sudoración excesiva al principio, con posterior falta de sudor.
- Enrojecimiento y sequedad de la piel.
- Fiebre con temperatura corporal de más de 39, 4º (llegando hasta los 40 y 41º).
- Comportamiento inadecuado, como, por ejemplo, comenzar a quitarse ropa sin importar el sitio donde se encuentre.
- Aceleración del ritmo cardíaco con latido débil.
- Dolor de cabeza.
- Inconsciencia.
- Ataques con convulsiones.
¿Qué hacer si sufrimos un Golpe de Calor?
¿Qué NO hacer si sufrimos un Golpe de Calor?
- No es conveniente quitarse la camisa si siente calor y está al sol. El tejido retiene humedad que desaparece al quitárnosla.- Nunca realizar caminatas duras en solitario, siempre hacerlo al menos con alguien más para que uno de los dos atienda al otro en caso de un golpe de calor.- No exponerse demasiado al sol durante los primeros días que nos enfrentemos a altas temperaturas.- No beber alcohol ni excitantes, ya que aumentan el metabolismo y con ello la temperatura corporal.- Evitar las comidas grasas, su digestión proporciona más calorías al organismo. También evitar comidas muy calientes.- No es conveniente quitarse la camisa si siente calor y está al sol. El tejido retiene humedad que desaparece al quitárnosla.- Nunca realizar caminatas duras en solitario, siempre hacerlo al menos con alguien más para que uno de los dos atienda al otro en caso de un golpe de calor.- No exponerse demasiado al sol durante los primeros días que nos enfrentemos a altas temperaturas.- No beber alcohol ni excitantes, ya que aumentan el metabolismo y con ello la temperatura corporal.- Evitar las comidas grasas, su digestión proporciona más calorías al organismo. También evitar comidas muy calientes.
SEVILLA JACOBEA
En Sevilla tiene hermandad y templo. Tiene presencia en piedra y en madera, en lienzo y en cerámica. Hasta podría tener su propia ruta local.
Desde Roma, Santiago decidió dirigirse a España y embarcó con destino a Sevilla donde comenzó su evangelización. Según la tradición, en el lugar en que hoy se alza la iglesia de Santiago, en la calle con el mismo nombre, estuvo la casa que habitaba el Apóstol cuando predicó en esta ciudad. En su labor apostólica consiguió reunir un pequeño grupo a los que bautizó. Desde esta ciudad el apóstol Santiago marchó a evangelizar otros lugares de la Bética. Regresó de nuevo a Sevilla antes de emprender camino a la región tarraconense, llegando hasta Zaragoza, donde se cuenta la leyenda que se le apareció la Virgen María.
Poco queda de su antigua fábrica, a lo largo de los siglos se han acometido distintas restauraciones, modificaciones y reedificaciones. Una de ellas fue a consecuencia del sitio y bombardeo a la ciudad de Sevilla por el injusto y opresor gobierno del Regente, el General Espartero en vísperas del día del Patrón de España de 1847.
Santiago Apóstol tiene dedicada una de las cuarenta y tres capillas del templo metropolitano. Esta capilla se dispone bajo una vidriera gótica realizada por Enrique Alemán sobre 1475 en la que figuran, Santiago el Mayor, Santa Justa y Rufina y Santa Bárbara. La vidriera que ilumina el interior está fechada en 1560 y representa La Conversión de San Pablo.
El frente principal de la capilla lo ocupa un retablo-marco realizado por Bernardo Simón de Pineda en 1663 que alberga la enorme pintura de Santiago en la Batalla de Clavijo, ejecutada por Juan de Roelas. En esta escena, el artista representa al Santo cabalgando sobre su caballo blanco en un momento de su lucha contra los musulmanes.
En la Capilla de San Hermenegildo, se encuentra como peregrino, acompañado de Santiago el menor.
Aparece con los apóstoles en varios lugares, como el altar mayor y vestíbulo, en las vidrieras de las cabeceras (brazo norte, primera y segunda bóveda.
En la Puerta de la Asunción, lo encontramos en una de sus jambas. El Apóstol aparece vestido de peregrino. (foto cabecera de artículo).
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Iglesia de San Pedro
La iglesia se levanta en el año 1379 sobre el solar de lo que fue una antigua mezquita islámica, de la que aún quedan restos evidentes como los conservados en algunas de sus capillas o en el conjunto de la torre, posteriormente reconvertida en campanario cristiano. Al Apóstol lo podemos encontrar en la capilla de la Virgen del Pilar, rezando a los pies de la virgen.
En esta iglesia tienen su sede cuatro históricas hermandades: la Hermandad Sacramental de las Benditas Ánimas, la Hermandad del Santísimo Cristo de Burgos, la Hermandad de Nuestra Señora del Pilar y la Hermandad de San Pedro Advíncula y Universidad de Curas Párrocos.
Iglesia del Salvador
Situada sobre la primitiva Mezquita Mayor de Sevilla. Un ejemplo del barroco andaluz y el segundo templo más grande de Sevilla tras la Catedral. En el interior del templo, destaca el retablo mayor, una de las obras más monumentales y representativas del barroco sevillano y colosal retablo-portada de la capilla sacramental, dedicada a la Transfiguración son obra ambos de Cayetano de Acosta (1770-1779).
Al Santo lo encontramos como apóstol en el altar mayor, bajo la transfiguración de Cristo, y en el altar de la hermandad del Amor.
El convento de San Leandro está situado en la plaza de San Ildefonso de Sevilla. Un interesante ejemplo de la arquitectura conventual de la capital hispalense. Fundado por la Orden de Agustinas en 1295. La actual iglesia fue construida a fines del siglo XVI.
Al Apóstol Santiago lo podremos encontrar en el altar de su hermano San Juan Evangelista, un retablo de 1632, contratado por Martínez Montañés, que elaboró el relieve de San Juan Evangelista, mientras que el resto de las figuras, incluidas Santiago, pertenecen a su taller.
Las visitas solo están abiertas al público los días 22 de cada mes, todo el día, en conmemoración de la onomástica de Santa Rita de Casia, que se celebra el 22 de mayo.
Las monjas de clausura elaboran uno de los dulces conventuales más antiguos de los que se tiene noticia, se conoce como Yemas de San Leandro.
Eventos relacionados
Su festividad es celebrada con solemnes funciones religiosas en las iglesias de San Pedro y del Salvador:
Solemne Función en honor de Santiago Apóstol en la Iglesia Colegial del Divino Salvador, sita en la plaza de mismo nombre, ocupando la sagrada cátedra Ángel Gómez Guillén.
Organizado por Archicofradía del Amor
Parroquia de San Pedro - Julio 25
Solemne Función en honor de Santiago Apóstol en la Parroquia de San Pedro, sita en la Plaza de San Pedro. presidida por Alfonso Peña Blanco, vicario parroquial de San Pedro y San Juan de la Palma. Organizada por la Hermandad del Pilar de San Pedro.
Velá de Santiago y Santa Ana
En julio se celebra la gran Fiesta de Triana, habitualmente los días 21-26 de este mes, coincidiendo con la del apóstol Santiago. Santa Ana es muy querida en toda Sevilla y en especial en su barrio de Triana.
La Velá, se celebra por las noches junto al río, en los alrededores de la calle Betis, zona donde se instalan casetas, de diversas entidades trianeras, que acompañan actuaciones y otros eventos culturales y deportivos.
En el nombre de Santiago se creó la Orden Militar de Santiago, para la atención a los peregrinos y reconquistar España.
En Sevilla tuvieron el priorato de Santiago de la Espada, en la calle San Vicente, hoy convento y colegio de la Asunción, mercedarias.
En febrero de 1409, don Lorenzo Suárez de Figueroa, gran maestre de la Orden Militar de Santiago funda el Monasterio de Santiago de la Espada, sujeto a la Regla de su Orden en la ciudad de Sevilla.
El Apóstol Santiago está vinculado a varias cofradías sevillanas, estas son las siguiente:
Hermandad de la Carretería
Según la tradición, en 1550 fue hallada una Imagen de la Virgen, por un oficial del gremio de Toneleros, llamado Pedro Luís de Chipiona, en una alcantarilla cercana al río, posiblemente la del Arroyo del Tagarete en el lugar conocido como los Húmeros de la Carretería. Dicha Imagen de la Santísima Virgen es la actual Virgen de la Luz de gloria, con diferentes modificaciones a lo largo del tiempo.
Hermandad de la Redención
Esta iglesia, que en el pasado fue parroquia en tiempos de Fernando III, pero debido al despoblamiento de la zona pasó a ser filial de la parroquia de San Ildefonso, tiene un origen un tanto controversial ya que no está clara la fecha exacta de su construcción. Se cuentan diversas leyendas sobre su fábrica, entre las cuales, de que en el lugar ocupado por la Iglesia estuvo la casa del apóstol Santiago cuando vino a predicar el Evangelio, o que está situada sobre un templo romano dedicado al culto de la diosa Venus, que era una iglesia visigótica transformada luego en mezquita, y que llegó a ser sinagoga e incluso que fue el palacio del rey moro de Granada.
Hermandad del Amor
El origen de esta archicofradía se remonta a 1508 en la que ya se tiene constancia de la existencia de la Hermandad del Santísimo Amor de Cristo, Madre de Dios del Socorro y Santiago, nacida con el santo quehacer de socorrer a los presos encarcelados, ejercitando la caridad en nombre del Amor de Cristo. El hecho de haber sido instituida en la iglesia de Santiago el Mayor es la causa de que figure como titular el apóstol Santiago.
La imagen del Apóstol sale en varios misterios de la Semana Santa, Oración en el Huerto, el Prendimiento o en la Redención, Beso de Judas.
Hermandad del Pilar
Hermandad de la Exaltación
Se trata de una de las corporaciones más antiguas de la ciudad, y que debió ser fundada en el siglo XVI.
Hermandad de San Roque
La Hermandad está canónicamente erigida en la Iglesia Parroquial de San Roque, sita en la plaza de Carmen Benítez de la ciudad de Sevilla.
Fue en el año 1901 cuando Don Romualdo Jiménez, párroco en aquel momento de San Roque, se reunió con un grupo de jóvenes, entre los que estaban José Gómez Garrido, Antonio Silva y Pedro de Pablo, con el fin de fundar una Hermandad de Penitencia en su parroquia.
Santiago en la provincia de Sevilla
La Orden de Santiago administró tras la reconquista varias localidades de la provincia por lo que es muy celebrada esta fiesta en diversos puntos. En la comarca del Aljarafe se le tiene una gran devoción.
Castilleja de la Cuesta
A 7 km de Sevilla. Situado en la cornisa del Aljarafe, a una altitud de 100 metros.
Poblada por los romanos, los árabes fundan la alquería de Castalla Talasana. Perteneció a la familia Guzmán y a los Condes de Olivares, el mismísimo Hernán Cortés se retiró para morir en esta localidad en 1547.
Su iglesia es la de Santiago Apóstol, se remonta a 1370, en su interior la Imagen de Nuestra Señora de la Soledad, del siglo XVI preside el altar mayor, estando ésta acompañada por dos esculturas del siglo XVIII, la de Santo Domingo de Guzmán y la de Santiago a caballo en la reconquista, da nombre a su hermandad.
Se celebra la Velá de Santiago Apóstol, organizada por la Hermandad de la Plaza, su punto culminante es la madrugada del 25, con la salida del Rosario de la Aurora que, va acompañado por el coro de campanilleros y de mujeres ataviadas con el traje de flamenca, y al día siguiente procesión de Santiago.
A 15 km de Sevilla. Población del Aljarafe, situada a 156 metros de altitud.
Poblada por romanos y árabes, tras la reconquista perteneció a la orden de Santiago hasta 1831 que paso a la jurisdicción civil.
Con gran crecimiento en el siglo XX, al construirse urbanizaciones de segunda residencia, está plenamente englobada en los últimos años en el área metropolitana de la capital.
El 25 de Julio, día de Santiago, la localidad sevillana de Villanueva del Ariscal, se viste de gala para celebrar su tradicional Corpus Christi dentro de las fiestas patronales en honor de su Patrón, Santiago Apóstol.
Por tradición ancestral, la procesión del Corpus se celebra el 25 de Julio con un permiso concedido por el Vaticano y no en el mes de junio como es tradicional porque en este mes en aquellos tiempos, se encontraban sus habitantes trabajando en el campo, motivo por el cual se cambió de fecha. Hay que recordar la especial vinculación de la villa con la Orden de Santiago.
En la iglesia de Nuestra Señora de las Nieves destaca su interesante retablo mayor, fechado en el XVII, figurando en su hornacina central una imagen de la Virgen de las Nieves, escultura barroca de tamaño natural del XVIII. Por encima se ubica un excelente relieve de Santiago ha montado en su caballo blanco, siendo la única imagen que corresponde al retablo.
En la iglesia de Ntra. Sra. de las Nieves se encuentra una hornacina de Santiago.
A 21 km de la ciudad de Sevilla. Situado en la comarca de los Alcores, a 135 metros de altitud.
En época musulmana se establece sobre el alcor una torre vigía, de hecho, el nombre de Mairena es también de origen árabe: agua de la fuente. Tras la reconquista pasa a la Casa de Arcos y en los alrededores del castillo se va concentrando la población.
Aznalcázar
A 25 km de Sevilla. Situado en un cerro de 66 metros de altitud, de la cornisa del Aljarafe cercano al río Guadiamar. Poblada por romanos y árabes, que le dan el nombre “Azn Al Kazar, Fortaleza- Alta”, manteniendo una importante comunidad judía, tras la reconquista, paso a manos de la orden de Santiago, para posteriormente quedar como un señorío del Reino de Sevilla hasta el siglo XIX.
Son tradicionales las fiestas de Santiago, declaradas de interés turístico.
El 25 de julio, día grande en Aznalcázar y Festividad del Apóstol Santiago. Se inicia la jornada, a las ocho de la mañana, con las alegres Dianas por las calles del pueblo. Seguidamente, a las once, en la Iglesia Parroquial de San Pablo, se celebrará la Solemne Función en honor de Santiago Apóstol, donde el Coro Apóstol Santiago pondrá la parte musical a la celebración litúrgica.
En el interior de su iglesia de San Pablo tiene una hermandad que prepara la salida procesional con de las imágenes de Santiago Apóstol en la Batalla de Clavijo, obra del imaginero, Castillo Lastrucci, y María Santísima de las Angustias.
A 32 km de Sevilla. Municipio del Aljarafe, situado en el valle de Guadiamar, a 70 metros de altitud. Poblado por romanos y árabes, perteneció a la orden de Santiago, basándose su economía en el olivar y en la transformación de los productos agrícolas, comercialización de tejas y jabón.
La imagen del Santo peregrino se encuentra en el interior de la Ermita de Belén
Talla de madera de la segunda mitad del s. XVI. Atribuida a la Escuela renacentista andaluza. La imagen se encuentra en el altar de Santiago Apóstol, presbiterio.
Villanueva del Río y Minas
A 42 km de Sevilla. Población situada en vega del Guadalquivir, junto a la sierra y ribera del Huéznar.
En su origen eran dos núcleos habitados, Villanueva del Río (pueblo matriz del actual municipio), en la ribera del río Guadalquivir y perteneciente al ducado de Alba.
La Mina, a 4 km al norte, surgido a mediados del siglo XIX, junto a la cuenca hullera, que estuvo activa hasta 1973.
A 8 km hacia el norte se encuentran las Ruinas de Mulva – Munigua, llamada Santuario o Castillo de Mulva.
Fue una ciudad romana, cuya actividad principal era minera y de fundición, su mayor esplendor sería el siglo II, decayendo hasta desaparecer en el siglo VI.
En Villanueva del Río, se encuentra la Iglesia de Santiago el Mayor, del siglo XV, barroca, con una alta torre, un importante artesonado mudéjar original.
En el interior, el retablo con un Santiago Apóstol a caballo (siglo XIX) y una Virgen del Rosario (siglo XVIII). El púlpito es una verdadera joya de hierro forjado del siglo XV.
San Nicolás del Puerto
A 93 km, Situado en la sierra norte de Sevilla, a 590 metros de altitud. Localizándose en las inmediaciones del nacimiento de la Rivera de Huéznar.
Cuna del célebre religioso San Diego de Alcalá, nacido el 14 de noviembre de 1400. Este santo vivió en Alcalá de Henares, de ahí a que lo conozcamos como de Alcalá en vez de San Nicolás.
Parece ser que su origen es el poblado celta llamado Iporci. Éste fue ocupado posteriormente durante la época romana. Durante el periodo de Al-Andalus creció su importancia gracias a la explotación de las minas de plata. En esta época se levantó la fortaleza de la que queda aún en pie una torre.
En la iglesia de San Sebastián, siglos XV, de estilo mudéjar. En su interior nos encontramos con las imágenes del Cristo de las Aguas y la Virgen de los Ángeles.
En verano su Feria es la de Santiago, 25 de julio.
San Nicolás forma parte del itinerario del Camino de la Frontera.
Algámitas
A 100 Km. de Sevilla. Pueblo blanco serrano, tranquilo, rodeado de montes y olivares, situado en la sierra sur de Sevilla, en las faldas de la Sierra del Tablón, a una altura de 427 metros, a los pies del monte Terril, (1136 m) y del Peñón de Algámitas, (1120 m), montes que se divisan en toda la comarca.
Desde el Neolítico la zona está habitada pasando los iberos, en época romana se la llamó ‘Silicens’, como alusión a su curiosa topografía, en época musulmana, llamada Algameca, fue una alquería o hacienda rural.
Reconquistada en tiempos del rey Enrique IV, siendo zona fronteriza con el reino de Granada, controlada por la orden de Santiago.
La Feria en honor a Santiago Apóstol tiene lugar el día 25 de julio y dura tres días.
Casariche
A 122 km. de la capital de provincia, Sevilla. Situado en la comarca de la Sierra Sur de Sevilla, a una altitud de 296 metros. en una llanura cortada por el cauce del río Yeguas, afluente del Genil.
Los orígenes históricos de Casariche hay que buscarlos en tiempos de los celtíberos; fue entonces cuando se fundó la ciudad de Ventippo, tres kilómetros al norte de la ciudad actual y en la orilla del Yeguas, como testimonian las ruinas que se conservan. Casariche cuenta con más de una docena de yacimientos arqueológicos por todo el término municipal.
Dentro de la ciudad, merece destacar la Iglesia de Nuestra Señora de la Encarnación, construida en el último tercio del s. XVII, y de estilo barroco.
En cuanto a las imágenes que alberga, la inmensa mayoría son posteriores al año 1936, ya que la parroquia sufrió un saqueo y la quema de sus antiguas imágenes durante la noche del 21 de julio de este mismo año, como consecuencia de la persecución religiosa durante la Guerra Civil. El retablo procede del desaparecido convento de la Victoria de Estepa.
En la localidad se celebra la Feria de Santiago, una fiesta muy arraigada dentro de la cultura popular de la localidad que se celebra en honor al patrón Santiago Apóstol en la semana del 25 de julio.
La iglesia de Santiago de Écija se levanta en uno de los extremos del barrio al que da su nombre, en la zona Suroeste de la ciudad.
Una de las mejores iglesias de la ciudad, de estilo gótico-mudéjar del siglo XV.
A mediados del siglo XV la ermita pasa a categoría de parroquia, por lo que se inicia la construcción de un nuevo templo, en el estilo gótico-mudéjar propio de las iglesias hispalenses de la época.
La torre de esta iglesia, una de las más elegantes de las que se conservan en Écija, es de base cuadrada y realizada en ladrillo, y se remata con un airoso campanario barroco realizado por el maestro Juan Núñez hacia mitad del siglo XVIII.
Entre sus distintos retablos y altares, la iglesia de Santiago acoge numerosas imágenes, algunas de gran interés artístico, entre las que destaca el "Cristo de la Expiración", obra de Pedro Roldán, la imagen de la "Virgen de los Dolores" que preside la capilla central de la nave de la Epístola, o la talla del "Nazareno", de gran devoción popular.
La imagen de Santiago ocupa la hornacina principal del Retablo Mayor, con escenas de la Resurrección, Entrada de Jesús en Jerusalén, Lavatorio, Oración en el Huerto, Prendimiento y Jesús ante Pilatos. Esta soberbia pieza está considerada como el retablo más importante después del de la Catedral de Sevilla.
Carmona
La iglesia de Santiago de Carmona se levanta en la parte alta de la ciudad, dentro del perímetro de su antiguo recinto amurallado.
Su portada principal se abre a la plazuela de Santiago, cerca de la puerta de Córdoba y del alcázar del rey Don Pedro.
En su altar mayor, el Santo de peregrino, rodeado de relieves del martirio, con la Virgen del Pilar, a orillas del Ebro y en la batalla de Clavijo. Siendo titular de la hermandad de la Columna.
Esta iglesia de Santiago actualmente no tiene culto, pero es la sede de una de las Hermandades de penitencia de la ciudad de Carmona: la Hermandad de La Columna, cuyas imágenes titulares presiden sendos altares de este templo.
La Iglesia de Santiago el Mayor es la sede principal de la Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno (la otra sede es la pequeña Ermita de San Roque, en el Cerro del Calvario). En su interior se venera a Santiago Apóstol, que aparece presidiendo el altar mayor vestido de peregrino.
Es la parroquia principal de Alcalá de Guadaíra. Situada en la Plaza del Derribo- es el templo más grande e imponente de la ciudad. Su construcción se inició en el siglo XVI, tuvo que ser reconstruida en dos ocasiones: tras el terremoto de Lisboa de 1755, y tras un incendio ocasionado por las revueltas de 1936.
Conserva de su época primitiva la cabecera de sus tres naves, cubiertas con bóvedas de nervaduras. Desde el exterior destaca su bonita torre campanario, con una elegante decoración cerámica.
Utrera
Su interior presenta una espectacular imagen de iglesia gótica, de gran pureza de líneas, algo poco corriente en nuestra geografía-
Santiago Apóstol con el bordón de peregrino en la diestra, capa y vieiras y en su mano izquierda porta el libro de sus predicaciones.
La obra se presenta erguida con el pie derecho adelantado. Es de autor desconocido pudiéndose fechar en el segundo tercio del siglo XVII-
Pertenece al antiguo conjunto del Retablo Mayor de nuestra parroquia y en 1926 cuando se instala el nuevo retablo neogótico, vuelve a presidirlo junto con un relieve de Santiago Matamoros, obra de Castillo Lastrucci.
En la ciudad de Sevilla se encuentra la Asociación de Amigos del Camino Mozárabe de Santiago de Sevilla, cuya sede está en el popular barrio de Triana, calle Castilla, 82.













