Historia y atención al peregrino en el Camino Mozárabe de Santiago


HISTORIA Y ATENCIÓN
AL PEREGRINO
EN EL CAMINO
MOZÁRABE DE SANTIAGO

      En 1170 se funda la Orden Militar de Santiago, la más genuinamente española. Su fin fundacional era: luchar contra el infiel y defender el camino de la peregrinación, dando amparo a los peregrinos, ayudándoles y asistiéndolos en sus enfermedades. La fundan dos caballeros: Suero Rodríguez y Pedro Fernández, asistidos de Don Pedro Suárez de Deza (Aguado Bleye). Fernando II de León les dona la villa de Cáceres recién reconquistada. El arzobispo de Santiago y cabildo hacen con ellos pacto de hermandad, poniendo la Orden bajo protección y enseña de Santiago, asignándoles la mitad de los ingresos por el voto del Apóstol en las ciudades del camino: Zamora, Salamanca, Ciudad Rodrigo y Transierra. En ella se integran en seguida los Frères de Cáceres poco antes creados con el mismo fin.

La cruz de Santiago, una espada roja en forma de cruz, sobrepuesta una concha blanca, le fue regalada por el arzobispo de Santiago Don Pedro Gudestéiz a Pedro Fernández, primer Gran Maestre de la Orden, en su visita al Apóstol, haciéndole al mismo tiempo canónigo honorario de la catedral: en su estandarte figuró ya en la toma de Córdoba y Sevilla.

La cruz de Santiago,
una espada rojo en forma de cruz,
sobrepuesta una concha blanca.



      En la iglesia de Santiago de los Caballeros, por ellos así nombrada, extramuros de Zamora, eran armados caballeros los de la Orden. En las Huelgas de Burgos es el brazo articulado de la talla de Santiago el que daba el espaldarazo y armaba caballeros.

En los caminos que sirven a los peregrinos de Santiago, en la zona liberada, se establecen hospitales o albergues, se reparan puentes y pasos difíciles. Colaboran en la obra otras Órdenes Militares, como la de los Templarios y la de Alcántara, en la que se integrara la de San Julián de Pereiro, sobre todo aquélla. Es significativo, el carácter especial que tiene la peregrinación meridional, la intensa y extensa colaboración de las Órdenes Militares.

Después de la reconquista a finales del siglo XII, es repoblada por la Orden Militar de Santiago, que erige en Los Santos de Maimona su Encomienda, su escudo luce la cruz de Santiago con dos conchas.

La Orden de Santiago, constituida en Cáceres en 1170 como orden religiosa y militar, tenía el objetivo principal de proteger a los peregrinos del Camino de Santiago y hacer retroceder a los musulmanes de la península ibérica.

- La Orden de Santiago, constituida en Cáceres en 1170

- En Montánchez se instala la Encomienda de la Orden Militar de Santiago en 1230.

- En Zafra, también en Badajoz, se instala un hospital de Santiago.

      En 1169, Fernando II de León con una espectacular incursión guerrera conquista Cáceres para las huestes cristianas. En ese momento se funda la orden militar y religiosa, la Congregación de los Fratres de Cáceres, pasando poco después a ser conocida como los Fratres de la Espada por tener como emblema una cruz roja en el pecho en forma de espada. El 1 de agosto de 1170, el Rey Fernando II de León les hace entrega de la villa de Cáceres para que la protegieran y defendieran de posibles ataques árabes.

- En Salamanca está la Casa de las Conchas: su fundador fue el canciller de la Orden de Santiago.

- La Orden de Santiago se instaló en Castrotorafe con su castillo sobre el Río Esla (1176) en el camino de Galicia, en seguida de creada.


Castillo de Castrotorafe

      Adentrándonos en la provincia de Ourense, en Santiago de Campobecerros está la Orden Militar de Santiago, encomienda de San Marcos de León, precedidos de los Canónigos Regulares de San Agustín, sus mentores, que también están en Xunqueira de Ambía (1150).

La Orden del Templo se instaló en la comarca del Río Ambroz, entre Hervás y Cáparra (Cáceres), sobre el Camino de la Plata

Adelante, en Zamora, están en Mombuey, Sanabria, con iglesia románica y alta torre-vigía del siglo XIII: atienden todo el valle y las vecinas sierras, con otro destacamento en Vilar de Ciervos.


A la derecha de Puebla de Sanabria, fundado por monjes mozárabes evadidos de la persecución por nuestro camino en el siglo X, está San Martín de Castañeda (hasta el XV Castiñeira). Al lado, sub monte Suspiaço, funda doña Urraca y su hijo Alfonso VII un hospital y albergue de peregrinos en la década de 1120.

Los Templarios tenían bajo su vigilancia el valle de Sanabria: y empalmando, las Portelas de O Padornelo y A Canda, As Frieiras y Serra Seca, destacados en A Mezquita, donde queda su 'palacio' aunque trasladado de lugar, construcción románica interesante. Sabemos por documento de Celanova (siglo X) que ya entonces usaban la palabra mezquita por 'oratorio', de origen árabe. No hay misterio alguno en los lugares Mezquita y Mezquitilha que hay en Galicia y Portugal.



Torre Iglesia de Santa María - Mombuey / Colegiata de Santa María - Xunqueira de Ambía

      Por este mismo tiempo Alfonso VII crea sobre el camino, en paraje del todo yermo, un hospital in Monte Misero, que andando el tiempo vino a ser la actual Alberguería entre Laza y Vilar de Barrio. Ponen por obra lo que su descendiente, Alfonso X, deja estatuido en las Partidas (II, XI, 1): "Los reyes deven fazer alberguerías en los lugares yermos". En Alberguería debieron de estar los Caballeros de San Juan -su cruz está grabada en un ventanal-, y luego los Caballeros de Santiago, que, al pie del monte, ya en la gran llanura de A Limia, tenían Sta. María de Codesedo, Encomienda de San Marcos de León.

El espacio próximo, sobre el Río Arnoia, lo cubrían los Canónigos Regulares de San Agustín, ya citados, hermanados con los de la Colegiata de Sta. María del Sar a la entrada del Camino Meridional o Mozárabe en Santiago.

Por el año 1530 (AHPO. Clero. Libro., 4324) don Alonso de Piña, prior de la colegiata de Xunqueira de Ambia, funda aquí "un hospital cabe el monasterio, en el que acogía y albergaba a los pobres peregrinos extranjeros y nacionales en número de hasta cien... puesto que por allí pasaba el camino francés (sic) o real".

En Verín-Monterrei, donde llega el camino de Chaves, hay hospital (1429) con portada ojival de cuatro arquivoltas y tímpano, hoy restaurado como albergue. Antes ya (1320) hubo alberguería en San Lázaro.


Monasterio de Santa María de Moreruela / San Salvador de Tábara

      Función similar en relación con el Camino de Santiago tienen los monasterios, a donde los peregrinos se desviaban en busca de cobijo y por devoción. Así podemos citar aquí Sta. María de Valparaíso en Peleas de Arriba, límite entre Salamanca y Zamora, y pasado el río, San Salvador de Tábara y Sta. María de Moreruela, creados en el siglo X por Alfonso III, valiéndose de San Froilán y San Atilano, primeros benedictinos, luego del Cister. El de San Martín de Castiñeira o Castañeda, fundado por monjes mozárabes (916), luego del Cister, con su alberguería, etc.

Apuntar que la hospitalidad en el Camino de la Plata como itinerario de peregrinación a Santiago surgió por iniciativa sobre todo de familias mozárabes del sur (Los mozárabes eran comunidades cristianas que vivían en territorio bajo dominio musulmán), pero que algunas de ellas comenzaron a emigrar hacia el norte, fundando monasterios y hospitales para peregrinos, sobre todo en la actual provincia de Zamora (zona de Tábara, etc.)

Y es que habría que advertir que el primer albergue-hospital de peregrinos a Santiago que se tiene documentado no fue en el "Camino Francés", sino en el "Camino Mozárabe de Santiago", en el s. X, concretamente en el año de 932 en la actual Iglesia de San Salvador de La Bañeza (León), en pleno Camino de la Plata; el más antiguo camino jacobeo, anterior incluso al Camino Francés.


Iglesia de San Salvador de La Bañeza


/ Diego M. Muñoz Hidalgo
- Escritor e Historiador -
Cofundador de los Amigos del Camino de Santiago-Vía de la Plata


Ultreia et Suseia

Hacer la mochila, un ejercicio filosófico


HACER LA MOCHILA,
UN EJERCICIO FILOSÓFICO

Elegir algunas cosas. Renunciar a otras. Aligerar la carga. Vaciarse para dar lugar a nuevas experiencias. Desapegarse. Intuir percances. Correr riesgos. Estar en situación de perderlo todo.

      La primera vez que hacemos una mochila la llenamos de cosas prescindibles.
Llevamos quince prendas y usamos dos. Cargamos diez libros, pero leemos uno. Al llegar a destino hay tantos objetos de más que difícilmente encontramos algo: sí buscamos el repelente aparecen las pastillas para el dolor de garganta. Si necesitamos algodón nos topamos con las polainas. Hacer la mochila también forma parte del viaje.

Hegel escribió que los objetos materiales son extensiones de nuestro yo. El budismo fue más sabio y entendió que eran ilusiones del ego. Espejismos que suelen distraernos de lo verdaderamente importante.

Aunque no nos vayamos de viaje, todos deberíamos hacer una mochila de vez en cuando. Prescindir de lo superfluo e introducir en ella lo que más nos importa en la vida: los afectos, las experiencias que repetiríamos una y otra vez, los ideales, la música, los aromas, los sabores, los pequeños gestos.

Y no perderla de vista. Ninguna otra persona nos la puede robar.

Yo todavía no aprendí a hacer bien mi mochila. Pero la de este año es mejor que la del anterior. Tiene menos objetos, más espacio.

Hacer la mochila también forma parte del viaje. Es un arte, y de los más arduos.
Platón sugirió que filosofar es aprender a morir. Mejor sería que consistiera en hacer bien una mochila.


/ Rosana Kreimer



Ultreia et Suseia

Festividad de Santiago Apóstol


25 de julio
FESTIVIDAD
DE SANTIAGO APÓSTOL

Así nos lo narra el Codex Calixtinus:

      El evangelista San Lucas, en los Hechos de los Apóstoles, cuenta que el apóstol San Pedro en los días de la Pascua fue encarcelado por Herodes, cuando dice: “Eran, pues, los días de los ázimos, etc.” y que Santiago fue muerto antes de la Pascua por el mismo Herodes, a saber, en tiempo del hambre que se predijo por el profeta Agabo y que acaeció bajo el emperador romano Claudio. Dice, pues así:


"Por aquel tiempo
puso el rey Herodes
sus manos en maltratar
a algunos de la Iglesia;
mató, pues, por la espada
a Santiago, hermano de Juan”


Fra Filippo Lippi - Decapitación De Santiago El Mayor - Panel Predela (Santos)

      Señala el tiempo del martirio de Santiago e incluso los personajes de la época, pero calla el día exacto. Y este día, aunque antes había sido desconocido de todos durante mucho tiempo, sin embargo, le fue indicado a cierto fiel, conocido mío, en una visión espiritual. En la noche de la vigilia de la Anunciación de Santa María, le pareció que mientras Santiago era conducido a un palacio para ser juzgado en el consejo de Herodes, se produjo un gran altercado entre la plebe de los judíos y de los gentiles, porque decían unos que el piadoso apóstol no debía ser muerto, y otros afirmaban, por el contrario, que sí. Finalmente, juzgado por Herodes en inicuo juicio, es conducido por manos de los nefandos herodianos fuera de la ciudad, al lugar del martirio, atado con sogas al cuello, y degollado.

Y enseguida un personaje que parecía un prelado, llorándolo dolorosa y dulcemente, habló así de él a la plebe en el palacio real, diciendo:

“Hacia la hora tercia fue juzgado y hacia la nona, como Cristo, fue muerto. Es decir, en igual día y hora que el Maestro, murió también el discípulo. Unos iban a sus negocios o a sus quehaceres; él en cambio, iba a su digno trabajo; esto es, a merecer la corona del martirio. Otros marchaban a comer y a beber, él iba a recibir el indefectible alimento de la vida eterna, que le había sido antes prometido por el Señor de esta manera: “Ciertamente beberéis mi cáliz”.

      San Jerónimo, en el martirologio que escribió para los santos obispos Cromacio y Heliodoro, dice que su muerte ha de celebrarse el día octavo de las calendas de agosto; después el bienaventurado Papa Alejandro mandó celebrarla ese mismo día, cuando estableció también la festividad de San Pedro ad Vincula el día primero de agosto. Porque en este día ciertamente, como se dice en las historias romanas, el mismo papa guardó las cadenas de San Pedro, que mucho antes habían sido llevadas de Jerusalén a Roma por la emperatriz Eudoxia, en la basílica del propio santo, tras haberlas rociado con agua bendita y óleo santo, y ordenó celebrar en honor de San Pedro y en sustitución de ellas las solemnidades que, según su costumbre, celebraban antes los gentiles en honor de César Augusto, porque el mismo César había vencido en las calendas del mes sextil , es decir, el 1º de agosto, a Antonio y Cleopatra mordida por el áspid. Asimismo, en tal día la hija de cierto príncipe romano llamado Quirino, por consejo del referido Papa, que estaba encarcelado por el mismo Quirinio, besó las cadenas de San Pedro y se curó de la grave enfermedad que padecía; y el santo papa salió de la cárcel, dándole satisfacciones el mismo Quirino. Finalmente, Beda el Venerable, elocuente doctor de la Santa Iglesia, corroboró que la muerte de Santiago debe celebrarse en dicho día, al escribir y decir en su Martirologio:

Julio se alegra llevando en las dos veces cuartas calendas a Santiago el hermano de Juan con su fiesta obligada.

Así, pues, padeció martirio el día 25 de marzo, el 25 de julio fue llevado desde Iria a Compostela y fue sepultado el 30 de diciembre. Porque la obra de su sepulcro duró desde el mes de agosto hasta el de diciembre.


Tablas de Manuel Ximenes - Traslado de cuerpo del Apóstol Santiago - Museo del Prado

      Con razón, pues, la Santa Iglesia acostumbró a celebrar en los citados días las solemnidades de la muerte de Santiago y de San Pedro ad Vincula, pues si celebrase estas fiestas alrededor de Pascua, los establecidos oficios pascuales o cuaresmales del día que coincidieran aquellas solemnidades se abandonarían sin razón. Muchas veces la Anunciación de la bienaventurada Virgen María, que debe celebrarse el día veinticinco de marzo, cayó entre el Domingo de Ramos y Pascua o en la semana de Resurrección y no pudo en modo alguno celebrarse del todo.


Oración al Santo
Apóstol Santiago

Apóstol Santiago,
en el Año de la Fe, defiende, fortalece
e ilumina la fe que nos transmitió
en España tu predicación
y el testimonio de tu martirio.

Desde el cielo y desde tu sepulcro
martirial de Compostela
ilumina nuestros corazones ciegos,
robustece nuestras voluntades débiles
y anima nuestra desesperanza.

Santo Patrono vela por España
y sus naciones hermanas.

Amén


Ultreia et Suseia

Camino limpio, corazón limpio


CAMINO LIMPIO,
CORAZÓN LIMPIO

Si tiras un solo desecho
al Camino, el Camino entero
se resiente.

      Incluso lo que parece inofensivo —una manzana, una cáscara de plátano— permanece meses en el entorno.

La materia orgánica puede tardar entre 9 y 12 meses en desaparecer. Quizá, si vuelves un año después, ahí siga lo que dejaste atrás.

Más grave aún son los residuos que no desaparecen: plásticos, vidrios, latas, envoltorios… objetos que hieren la belleza del Camino y dañan la naturaleza.


¿Qué podemos hacer?
La respuesta es sencilla: caminar con las 3C

Conciencia + Constancia + Compromiso

Solo necesitas llevar una pequeña bolsa y proponerte un gesto diario:
recoger tres objetos del Camino.
No cuentan los tuyos.


Tres al día

      Al final de la jornada, deposítalos en el contenedor adecuado.
Quizá pienses: ¿solo tres? Yo podría con más.

Claro que sí. Pero lo importante no es la cantidad puntual, sino el hábito.
El gesto constante.

Multiplica esos tres objetos por los días de tu Camino…
El resultado te sorprenderá.

Y lo mejor: tu ejemplo inspirará a otros peregrinos.
De un pequeño gesto puede nacer una corriente de respeto que mantenga limpio este sendero que es de todos.

Entre todos podemos lograrlo

      Que ningún desecho manche la belleza del Camino.
Que cada paso sea respeto.
Cuentas con nosotros para cuidar este regalo.

Reflexión para el peregrino

      Cuidar el Camino es también cuidar tu propio corazón.
Así como recoges con cariño los desechos que otros dejaron atrás, recoge también las cargas, resentimientos y sombras que pesan en tu interior, y entrégaselas a Dios en cada paso.


El Camino será más limpio,
y tu alma más ligera.

Ultreia et Suseia

Juan Pablo II, un grito lleno de Amor


JUAN PABLO II,
UN GRITO DE AMOR

Te lanzo, vieja Europa,
un grito lleno de amor:

descubre tus orígenes y aviva tus raíces.
Revive aquellos valores auténticos
que hicieron gloriosa tu historia
y benéfica tu presencia
en los demás continentes.
en un clima de pleno respeto
a las otras religiones
y a la genuina libertad…
de civilizaciones y estímulo de progreso
para el mundo.
Los demás continentes te miran
y esperan también de ti
la misma respuesta que Santiago
dio a Cristo:

“…Yo, desde Santiago,
Vuelve a encontrarte, sé tú misma,
Reconstruye tu unidad espiritual,
Tú puedes ser todavía faro
«lo puedo»


/ Juan Pablo II durante su peregrinación a Santiago de Compostela
el 9 de noviembre de 1982


Oración por la Paz
San Francisco de Asís

San Juan Pablo II la rezó frente a los representantes de las Iglesias cristianas y las religiones del mundo cuando se reunió con ellos para rezar por la paz en 1986.

Señor,
haz de mí un instrumento de tu paz.
Que allá donde hay odio, yo ponga
el amor.

Que allá donde hay ofensa, yo ponga
el perdón.

Que allá donde hay discordia, yo ponga
la unión.

Que allá donde hay error, yo ponga
la verdad.

Que allá donde hay duda, yo ponga
la Fe.

Que allá donde desesperación, yo ponga
la esperanza.

Que allá donde hay tinieblas, yo ponga
la luz.

Que allá donde hay tristeza, yo ponga
la alegría.

Maestro,
que yo no busque tanto ser consolado,
cuanto consolar, ser comprendido,
cuanto comprender, ser amado, cuanto amar.

Porque es dándose como se recibe,
es olvidándose de sí mismo como uno
se encuentra a sí mismo, es perdonando,
como se es perdonado, es muriendo
como se resucita a la vida eterna.

Amén.

Ultreia et Suseia

Un Camino de pequeñas cosas


UN CAMINO
DE PEQUEÑAS COSAS

      Si verdaderamente deseas vivir el Camino como un peregrino, no busques controlarlo programando cada paso… déjate sorprender.

Comienza por acoger las cosas pequeñas: una sombra a tiempo, una sonrisa compartida, el agua fresca de una fuente… Y aprende a vivir sin prisas, a cada paso, porque en lo sencillo se esconde lo sagrado.

Practica la armonía del alma: sé generoso contigo mismo, agradecido con cada encuentro, atento a cada señal.

Cuando te abras a escuchar con el corazón, sentirás cómo el Camino te susurra vida desde lo más profundo del ser. Esa voz que brota desde dentro, y que -cuando la reconoces- ya nunca caminas solo.

Procura que tus pasos sean íntimos, humildes, cargados de asombro y curiosidad… Porque el Camino habla también desde lo invisible: desde el silencio, desde la brisa, desde el polvo que se alza tras cada pisada.

Y en esa escucha callada comprenderás que lo esencial no se muestra, no se compra, no se mide.


Lo esencial se siente, se es…
Y se vive en cada una de esas pequeñas grandes cosas que muchos no verán jamás, ocupados en tener, mostrar o llegar.

¡Disfruta las pequeñas cosas!
Allí, donde nadie mira, el Camino te hablará de lo eterno.

Ultreia et Suseia


Santiago Matamoros


23 de mayo
CONMEMORACIÓN
DE LA APARICIÓN
DE SANTIAGO APÓSTOL

      En un día como hoy del año 844, se produjo supuestamente una batalla legendaria en el denominado Campo de la Matanza, en las cercanías de Clavijo (La Rioja). Fue dirigida por el rey Ramiro I de Asturias contra los musulmanes.


La Batalla de Clavijo

      Una de las más célebres batallas de la Reconquista, mítica por la victoria de las tropas cristiana sobre las musulmanas gracias a la intervención milagrosa del apóstol Santiago.
Los historiadores afirman que la batalla pudo acontecer ante la negativa de Ramiro I de someterse al tributo de las cien doncellas, que consistía en un tributo de cincuenta hidalgas y cincuenta plebeyas, hacia el Emirato de Córdoba.


La Leyenda

      Todo estaba perdido para las tropas de Ramiro, que ya veían como los musulmanes les vencerían muy pronto. Pero una noche, en sus sueños, se presentó ante Ramiro el apóstol Santiago, animándole para no rendirse y seguir en combate. Según cuenta la leyenda, al día siguiente se presentó el apóstol en medio de la batalla. En los cielos se pudo ver una cruz roja en forma de espada y los musulmanes fueron derrotados al grito de Que Dios nos ayude y Santiago. La leyenda cuenta que el mismo Santiago descendió de los cielos para entrar a formar parte de la batalla. Desde la batalla de Clavijo, a Santiago se le conoció también bajo el nombre de Santiago “Matamoros”.


Ultreia et Suseia

El Camino, una experiencia vital que transforma


EL CAMINO,
una experiencia vital
que transforma

Un viaje con alma

      El Camino de Santiago es mucho más que una ruta de peregrinación. Es un recorrido hacia un santuario, sí, pero también hacia dentro de uno mismo. Miles de pasos que te conducen al sepulcro del Apóstol Santiago y al encuentro contigo.


Orígenes bajo las estrellas
      Hace más de mil años, bajo un cielo estrellado, el eremita Paio descubrió un enterramiento en el bosque sagrado de Libredón. Allí descansaban Santiago el Mayor y sus discípulos Teodoro y Atanasio.

El rey Alfonso II de Asturias ordenó erigir una pequeña iglesia en el lugar: el Locus Sancti Iacobi. Fue la piedra angular de lo que hoy es la catedral y la ciudad de Santiago de Compostela.

Desde entonces, los caminos se llenaron de huellas que llegan desde todos los puntos del horizonte, con un único destino: Santiago.




La Concha Peregrina
      Hoy llevamos la vieira colgada desde el primer paso. Pero en otros tiempos, solo la portaban los que ya habían llegado a Santiago. Se la llamaba Pecten Maximus y simbolizaba una virtud alcanzada: la generosidad.

Quien ha llegado a Santiago, ha sido tocado por algo que le cambia.
Y lo que se transforma, nunca vuelve a ser lo mismo.




La flecha amarilla: humilde guía, gran legado.
      La más fiel compañera del peregrino no tiene GPS ni mapa. Es una flecha pintada a brocha gorda, a veces sobre piedras, muros o árboles. Nació de la mano del padre Elías Valiña, el cura de O Cebreiro.

Con su viejo “dos caballos” y restos de pintura de carreteras, recorrió el Camino marcando con humildes señales el sendero hacia Santiago. Su gesto, sencillo y silencioso, salvó el Camino del olvido.

Hoy esa flecha es más que un símbolo: es un acto de amor.

Si alguna vez una flecha te devuelve la sonrisa, elévala al cielo y grita con gratitud: ¡Ultreia!


Credencial y Compostela
      La credencial es el pasaporte del alma del peregrino. No da derechos, solo abre puertas.

Te identificará como peregrino ante los albergues y te permitirá solicitar la Compostela, el certificado que acredita tu peregrinación. Solo se concede a quienes han hecho el Camino con sentido cristiano: devotionis affectu, voti vel pietatis causa.

Sellar tu credencial en cada etapa es como sembrar memoria en tu paso.


¿Qué llevar?
      Lo justo. Nada más.
El Camino no se hace con peso, sino con ligereza.

Mochila
      Impermeable, ligera y bien ajustada. 6-8 kg máximo.
Distribuye el peso: objetos pesados abajo y cosas útiles a mano. Lo esencial despendiendo de la estación del año

Ropa: 2 camisetas, 2 pantalones, 2 mudas, 1 forro polar, chubasquero.
Botas cómodas y usadas, chanclas, saco de dormir.
Gorro, gafas, toalla, artículos de higiene en formato pequeño.

Otros objetos
Bordón. Si lo encuentras en el camino, mejor.
Navaja, tapones para oídos, documentación, tarjeta sanitaria y bancaria.
Un buen sombrero. En la Vía de la Plata, el sol no perdona.

Botiquín básico
Analgésicos, gasas, aguja e hilo, Betadine, vaselina, protector solar.

Alimentación y agua para la jornada.
Lleva agua suficiente. En la Vía de la Plata las fuentes escasean. En verano, mínimo 2 litros si hay poblaciones intermedias.

Aliméntate con productos ligeros, energéticos y locales. Muchos albergues tienen cocina de uso libre.

Cuidar los pies es cuidar el camino
el mayor enemigo a combatir: las ampollas.

El mejor aliado: un buen calzado y calcetines técnicos.
Ventila tus pies, masajéalos y sécalos bien.
Si surge una ampolla, no quites la piel. Drena, desinfecta y protege.

Caminos de asfalto: atención y respeto
Cuando las flechas te lleven al asfalto: Camina siempre por la izquierda. Si vas en grupo, en fila india evitando distracciones. El asfalto es el único tramo donde el Camino puede no perdonar.

Albergues donde el alma descansa
Hay muchas formas de dormir… pero pocas tan ricas como las de los albergues de donativo, herederos de los antiguos hospitales medievales.
Atendidos por hospitaleros voluntarios, ofrecen algo que no se compra: acogida, comunidad, compartir.
Allí, una cena puede convertirse en una conversación inolvidable. Y un desayuno compartido, en una bendición silenciosa.

Y ahora, comienza tu Camino
No necesitas más. Solo voluntad, humildad, asombro… y una mochila bien preparada. Pero sobre todo, lleva espacio en el alma. Porque el Camino… te lo llenará todo.

Ultreia et Suseia

Oración a Santiago Apóstol el Mayor


ORACIÓN
A SANTIAGO APÓSTOL
EL MAYOR


Gloriosísimo Santiago el Mayor,
Santo Apóstol de Jesucristo,
amigo fiel y testigo de su gloria:

Tú que escuchaste la llamada del Señor
y dejaste atrás cuanto te retenía,
enséñanos a responder con generosidad
cuando Dios nos invite a caminar
por senderos que todavía desconocemos.

Tú que acompañaste a Jesús
en los momentos de alegría y de dolor,
ayúdanos a permanecer junto a Él
en los días luminosos
y en las noches de nuestra vida.

Tú que entregaste tu corazón
a la predicación del Evangelio
y sellaste tu fe con el martirio,
alcánzanos la fortaleza
para vivir con humildad,
servir con amor
y perseverar hasta el final.

¡Ruega por nosotros,
Santo Apóstol Santiago!

Compañero de quienes caminan,
guía de los que buscan,
consuelo de los que sufren:

Mira con bondad nuestras vidas.
Conoces nuestras alegrías y nuestras heridas,
nuestros temores y nuestras esperanzas,
aquello que mostramos al mundo
y aquello que guardamos en silencio.

Intercede por nosotros ante el Señor.
Alcanza para nuestros corazones
la paz que no siempre sabemos encontrar,
la claridad cuando nos falte el rumbo
y la esperanza cuando el cansancio
nos haga olvidar la belleza del camino.

Protégeme de todo aquello
que pueda apartarme del bien.
Líbrame de la envidia, del rencor
y de las sombras que oscurecen el alma.
Enséñame a caminar sin queja,
a agradecer lo que recibo
y a ofrecer mi mano
a quien necesite compañía.

Te presento humildemente mi súplica:

(Hacer la petición).

Si lo que pido es para mi bien
y conforme a la voluntad de Dios,
concédeme tu intercesión
y ayúdame a recibir su respuesta
con fe, serenidad y confianza.

Por los peregrinos

Santo Apóstol Santiago,
hoy me arrodillo ante ti
para encomendarte a todos los peregrinos
que recorren tus caminos.

A quienes parten llenos de ilusión,
a quienes caminan con el corazón herido,
a quienes buscan respuestas
y a quienes simplemente necesitan
volver a encontrarse consigo mismos.

Camina junto a ellos, Santiago.
Sé su compañía en la soledad,
su fortaleza en el cansancio
y su serenidad en las dificultades.

Cuando el sol sea intenso,
dales sombra y descanso.
Cuando la sed les venza,
pon en su camino agua y manos generosas.
Cuando no sepan hacia dónde dirigirse,
ilumina sus pasos
y ayúdales a encontrar el rumbo.

Cuando la tristeza les visite,
recuérdales que ningún camino
se recorre completamente a solas.
Que siempre haya una palabra amiga,
una puerta abierta
y un corazón dispuesto a acoger.

Enséñales a caminar con humildad,
a respetar la tierra que pisan,
a cuidar de quienes comparten su sendero
y a descubrir que el mayor tesoro del Camino
no siempre se encuentra en sus piedras,
sino en las personas
que Dios pone a nuestro lado.

Por quienes ya partieron

Santo Apóstol Santiago,
te encomiendo también
a quienes caminaron por tus senderos
y ya no se encuentran entre nosotros.

Tú que conoces la esperanza
de quienes ponen su vida en manos de Dios,
acoge a nuestros hermanos peregrinos
que dejaron sus huellas en este mundo.

Dales descanso en la casa del Padre.
Que la luz eterna ilumine sus rostros
y que la paz que aquí buscamos caminando
sea ya su morada definitiva.

Consuela a quienes los recuerdan
y enséñanos a vivir su ausencia
no solamente con tristeza,
sino también con gratitud
por el amor que nos dejaron.

Y cuando llegue nuestra hora,
acompáñanos en el último tramo,
toma nuestra mano
y condúcenos hacia la luz
de Jesucristo, nuestro Señor.

Por Él, con Él y en Él,
a quien sea la gloria
por los siglos de los siglos.

Amén.

Rezad el Credo y la Salve,
pidiendo con fe y humildad
la intercesión del glorioso
Santiago Apóstol el Mayor.


Ultreia et Suseia, deus adjuva nos

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Buen Camino 2017



BUEN CAMINO
2017


      Cuando ante ti se abran muchos caminos
y no sepas cuál recorrer,
no te metas en uno cualquiera al azar:

siéntate y aguarda.

Respira con la confiada profundidad
con qué respiraste el día en que viniste al mundo,
sin permitir que nada te distraiga:

aguarda y aguarda más aún.

Quédate quieto,
en silencio y escucha a tú corazón...
cuando te hable,
levántate y ve donde él te lleve...


/ Susanna Tamaro


Ultreia et Suseia